Año CXXXIV
 Nº 49.125
Rosario,
miércoles  23 de
mayo de 2001
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Consumo. La crisis modificó los hábitos de Argentina
La gente se aleja del híper y compra más en el almacén
Un estudio remarca la vuelta al "fiado" y la elección de los autoservicios del barrio. Pesa más el precio que la marca

Aquejado por la recesión que hace tres años castiga a la Argentina, el consumidor dejó de hacer la compra mensual en el hipermercado y concurre muchas más veces al autoservicio del barrio donde compra menos cantidad de mercadería, según un estudio del consumidor latinoamericano efectuado por la consultora de mercado AC Nielsen realizado a través de 8.000 encuestas hogareñas en la Argentina, Brasil, Chile, Colombia y México.
La investigación concluye que a pesar que los citados países latinoamericanos tengan diferente ingreso per cápita, la globalización económica hizo que las costumbres y hábitos de los consumidores no variasen demasiado unos respecto de los otros.
El trabajo estableció que a pesar que la mujer tiene una creciente inserción laboral y en muchos casos es jefa de hogar, sigue teniendo una alta preminencia como decisora de compras en el supermercado. Se nota también una fuerte presencia de las clases medias dentro de los compradores de los supermercados. La gente de bajos recursos no cuenta con vehículo de traslado o tarjeta de crédito para pagar en un hipermercado, entonces recurre a los hard discount o autoservicios barriales, que le fían.
La investigación determinó que existe un importante nivel de convivencia del supermercado con otros formatos, especialmente los negocios especializados, con ventas de productos frescos y los autoservicios. Son muchos los argentinos que prefieren ir a la carnicería, a la verdulería, la pollería o bien las ferias barriales.
Los hard discount (negocios de descuento) cuentan con un gran desarrollo especialmente en la Argentina, donde concurre a ellos especialmente la clase de bajos recursos y los jóvenes de hasta 34 años. A los mercados y ferias va la clase baja y los mayores de 50 años. Comparado con el resto de Latinoamérica, el consumidor argentino es el que tiene un gasto mensual más elevado en el continente, aunque esta apreciación es relativa porque el dólar está subvaluado.
El escrito señala que la Argentina y Brasil están a la vanguardia de los servicios porque hay una importante presencia de la tarjeta de crédito como forma de pago y de la compra telefónica en ambos países respecto de la compra en el supermercado.
En Latinoamérica sólo un 11% de los consumidores lleva lista para hacer las compras en el supermercado. Los argentinos navegan a dos aguas: llevan lista pero también adquirieron otros productos.
El informe reveló que el consumidor latinoamericano adoptó costumbres modernas: tiende a mirar las fechas de vencimiento de los envases, calcula el valor nutritivo de los alimentos y compra productos sin conservantes.
La difícil situación económica de países como la Argentina, hizo que existan importantes segmentos de consumidores orientados al precio: comparar los precios de los folletos de las ofertas de los supermercados antes de decidirse a comprar.
Se estableció que el consumidor tiende a ser infiel a las marcas de compra habitual, especialmente cuando otra marca líder reduce precios o promociona ofertas combinadas, es decir que ofrece dos productos por el precio de uno o da un producto de regalo.


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