El juez federal Jorge Urso procesó ayer por "violación de secreto" a un ex prosecretario del juzgado que investiga el atentado a la mutual judía Amia, acusado de divulgar la grabación de una escucha telefónica reservada perteneciente a esa causa.
Urso procesó y embargó por 2.500 pesos a Claudio Lifschitz, quien llevó a un programa televisivo la grabación de una escucha telefónica extraída del juzgado federal a cargo del magistrado Juan José Galeano, donde se hacía referencia a un policía bonaerense en la pesquisa por el ataque del 18 de julio de 1994 que arrojó decenas de muertos y heridos, informaron fuentes judiciales.
La causa se abrió por denuncia del mismo Galeano y Amia-Daia se sumaron como querellantes por tratarse de un delito ocurrido en el marco de la investigación del atentado, explicó el abogado Miguel Bronfman, del equipo de profesionales encabezado por Juan José Avila, letrado de la mutual judía.
El delito que Urso imputó al ex prosecretario del Juzgado Federal Nº9 prevé penas de un mes a dos años de prisión y es excarcelable.
Los hechos
En el caso puntual por el que se lo procesó, Lifschitz está acusado de llevar a un programa de televisión en un canal de aire la grabación de una escucha telefónica que se había ordenado en el juzgado de Galeano y que era parte de la investigación del atentado a la mutual israelita.\En la cinta se hacía referencia a un policía bonaerense llamado José Chabant.\Lifschitz trabajó en el juzgado de Galeano en la primera etapa de la investigación del ataque terrorista y tras alejarse de esta función escribió un libro en el que exponía su visión en torno al caso y formuló denuncias en las que atribuyó numerosas irregularidades a la pesquisa que se llevó adelante luego del atentado.\El ex prosecretario fue agente de Inteligencia de la Policía Federal y es uno de quienes sostienen que la Secretaría de Inteligencia del Estado (Side) "sabía que iba a producirse un atentado" y no pudo evitarlo.\"Renuncié a fines del 97, cuando descubrí que al juez (Juan José Galeano) no le importaba lo que estaba pasando", sostuvo el abogado en declaraciones a un diario porteño el año pasado, cuando hizo públicas sus denuncias y escribió un libro con sus impresiones sobre el cruento hecho.\Más allá de la resolución de Urso contra su persona, conocida ayer, las denuncias de Lifschitz se investigan en el juzgado federal a cargo del magistrado Gabriel Cavallo.