Tras conocerse que el príncipe heredero holandés Guillermo Alejandro contraerán matrimonio civil y religioso el próximo 2 de febrero en Amsterdam, con su novia, la argentina Máxima Zorreguieta, la boda entusiasma a la corte holandesa. Ayer se indicó que ya se convocó al Parlamento a aprobar el matrimonio del heredero de la Corona. La boda convertirá a Zorreguieta oficialmente en princesa Máxima de Holanda, por lo que tendrá derecho a ser llamada en ese país "su alteza real".
Los hijos de la pareja, por su parte, serán príncipes y princesas, explicó el gobierno en el proyecto de ley, emitido dos días después del casamiento en La Haya del hermano menor de Guillermo Alejandro, el príncipe Constantino. La primera y la segunda Cámara del Parlamento debatirán el tema el próximo 3 de julio.
Una de las exigencias de las leyes holandesas fue superada el pasado 17 de mayo -día en cual Máxima cumplió treinta años- cuando la reina Beatriz decidió otorgarle la nacionalidad holandesa a la novia. De todas maneras, la joven no pierde la nacionalidad argentina, pero ya no podrá desempeñar cargos políticos en su país de origen, según se explicó.
Jorge Zorreguieta no asistirá
Su padre, Jorge Zorreguieta, que a principios de los 80 fue ministro de la dictadura militar argentina (1976-1983), no asistirá a la boda de su hija por la controversia que se desató en torno a su persona en Holanda. Las primeras reacciones en Holanda fueron negativas dado el pasado del padre de la novia, pero luego el entusiasmo de los medios y la población en general le otorgaron a Máxima su total confianza y simpatía.\El príncipe Guillermo Alejandro, de 34 años, conoció a Máxima en 1999. La futura princesa deberá someterse ahora a un amplio programa de formación que, entre otras cosas, incluye estudios de holandés, historia y derecho.