Año CXXXIV
 Nº 49.125
Rosario,
miércoles  23 de
mayo de 2001
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El dirigente dice que Binner gasta 19 millones de pesos anuales en cargos políticos
Joaquín: "La tasa de inmuebles y los derechos se pueden rebajar el 30 por ciento"
El dirigente justicialista afirma que en el 91 la Municipalidad costaba a cada familia $ 654 al año. Hoy cuesta $ 1.201

El dirigente justicialista Alberto Joaquín afirmó que durante la vigencia de la convertibilidad -intendencias de Héctor Cavallero y Hermes Binner- "el gasto municipal aumentó en 144,6 millones de pesos", de los cuales "19 millones se usan en personal político". Además señaló que "la Municipalidad tiene 11 mil empleados o más". En una entrevista con La Capital, Joaquín también sostuvo que "la tasa general de inmuebles puede bajarse el 30 por ciento y los derechos el mismo monto, eliminando el de registro e inspección para los pequeños comerciantes". Finalmente, propuso la elección de "un concejal cada 30 mil electores", lo que reduciría los costos del Concejo Municipal.
-La sociedad viene expresándose en forma crítica acerca del "gasto político". ¿Cuál estima que es su nivel en Rosario?
-No es fácil saberlo porque la Municipalidad no informa como corresponde. El presupuesto municipal y su ejecución mes a mes deberían publicarse en los diarios y en el sitio web del municipio. Por el contrario, es una odisea conseguir datos recientes. El ocultamiento practicado por el Ejecutivo es evidente. A pesar de esto, se ha podido cuantificarlo.
-¿En qué nivel estaría?
-En diez años de convertibilidad, que coinciden con los períodos de Cavallero y Binner, el gasto municipal pasó de 148,8 millones en 1991 a 293,4 millones presupuestados para el 2000. Hay un aumento de 144,6 millones, el 97,2 por ciento. En 1991 se gastaban 654 pesos al año por familia y hoy la cifra es de 1.201. Aumentó el 84 por ciento. Una parte importante de ese aumento se explica por el gasto en personal de origen partidario y la mala administración en el resto.
-¿Cuál sería el monto?
-En el caso de la partida de personal, en 1991 el gasto fue de 63,3 millones; en 1996 llegó a 112 millones, y en 1999 se gastaron 122 millones. A esto hay que sumarle gastos por honorarios, becas y pasantías. Incluyendo a estos últimos, en 1996 se gastaron 134 millones en personal. Hoy estimo que estarían en unos 141,1 millones.
-¿Cuál sería la parte del gasto político?
-Hay alrededor de 19 millones malgastados en personal que no es necesario o que no trabaja, pero que forma parte del aparato político del Partido Socialista Popular. Se ha politizado además la estructura del personal permanente, desjerarquizando la carrera pública. Desde el Estado municipal se financia la actividad partidaria, incluso la universitaria, y se compran militantes barriales.
-¿Cuál sería hoy el número de empleados de la Municipalidad?
-Sólo Binner, espero, lo sabe. En octubre de 1998 el entonces secretario Sciara informó que la planta permanente en 1999 sería de 6.539 personas, pero que el número total era de 8.500 incluyendo a contratados, pasantes, becarios y otros. Sin embargo, el Tribunal de Cuentas informó oficialmente que a junio de 1999 había detectado 9.998 empleados. El presupuesto para el 2001 prevé 7.339 cargos, sin el Concejo. Por los montos que se pagan por mes estimo que deben ser 11 mil empleados o más, alrededor de 5 mil más que en el 89, sin incluir los planes de trabajo. Con sólo la planta permanente la Municipalidad puede funcionar muy bien.
-¿Cómo se financió el aumento del gasto?
-Con el bolsillo de los rosarinos. La convertibilidad trajo un efecto positivo sobre la recaudación y el crédito. En 1992 los recursos fueron 185,3 millones; para el 2000 el presupuesto preveía 282,6 millones. El aumento es de 97,3 millones. También influyó el incremento, durante la Intendencia de Cavallero, de la tasa general de inmuebles, lo cual permitió aumentar la recaudación en ese rubro.
-¿Cómo se podría bajar el gasto?
-Hay que actuar en varios rubros. En gastos de personal se podrían ahorrar 19 millones; controlando de manera rigurosa obras y servicios públicos, 9 millones, y actuando sobre 82 partidas del presupuesto, especialmente la de bienes y servicios no personales, 8 millones más. Serían 36 millones. Para dar un ejemplo: este monto equivale a renovar en dos años toda la flota de transporte público de pasajeros en Rosario. En otro nivel, una profunda reforma del Estado que incluya jerarquización y capacitación en la carrera municipal podría producir ahorros adicionales.
-De esta forma se podrían reducir impuestos...
-Sí. Hay que disminuir la presión sobre el contribuyente. Los recursos corrientes de la Municipalidad están integrados por ingresos no tributarios (fundamentalmente tasas y derechos) y los tributarios. Estos son coparticipación provincial (patentes, ingresos brutos, inmobiliario) y coparticipación federal. La Municipalidad sólo regula los primeros, que podrían disminuirse.
-¿Cómo podrían bajarse?
-La recaudación por tasas y derechos creció, por efecto de la convertibilidad y por el aumento de alícuotas, de 69,7 millones de pesos en 1992 a 135,4 millones en 1999. De estos últimos, 74,7 millones pertenecen a las tasas y 60,7 a derechos (de registro e inspección, etcétera). La tasa general de inmuebles puede bajar el 30 por ciento promedio, llegando para las propiedades de menor valor al 50 por ciento. Los derechos pueden bajar el mismo monto, eliminando el de registro e inspección para los pequeños comerciantes. El monto total sería de 35,6 millones, el 12,5 por ciento del presupuesto total, que se descontaría sobre el monto que va a rentas generales, de modo de no afectar fondos específicos.
-¿Cuál es la proporción de gente que paga la tasa general de inmuebles?
-En el caso de viviendas particulares, en 1998 había censadas 292.513. De éstas, 21 mil eran villas de emergencia y no son contribuyentes. De los 271.513 restantes, alrededor de 82 mil no pagan la tasa general de inmuebles pues no pueden hacerlo. Los 189.513 que quedan financian todo el gasto. Llevado a habitantes, el 40 por ciento está afuera del sistema. Si no se baja la tasa, la cantidad seguirá aumentando. Mucha gente quiere pagar, pero no puede.
-¿Qué se puede hacer en el Concejo Municipal para bajar su costo?
-El Concejo necesita una reforma, pero esto depende de una ley provincial. Distinto sería si la ciudad tuviera autonomía pues, como en Córdoba, los propios rosarinos decidirían qué tipo de Concejo quieren y con cuántos integrantes. Yo estimo que con un concejal cada alrededor de 30 mil electores sería lo lógico. Esto daría un Concejo de 22 integrantes y permitiría un ahorro, con la reorganización del mismo, de cuatro a seis millones de pesos. Además, se deberá votar por circunscripciones y eliminar de ese modo la lista sábana.


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