Laureano Tombolini, el arquero de Rosario Central en San Martín, es el único titular confirmado para el partido decisivo de pasado mañana en Villa Luro. Después de la derrota ante Chacarita trató de poner calma en un momento naturalmente caliente, por la electrizante definición del partido y por la mala actuación del árbitro. Es que Central cayó en San Martín en el último minuto con un penal muy dudoso. El árbitro Madorrán utilizó la modalidad de consultar al línea en esa jugada decisiva, e insólitamente desconoció su opinión. Para el juez de línea Darío García, en cuanto a lo más importante del incidente, si había sido o no penal, sus señas y sus palabras fueron concluyentes. El línea, más cerca que Madorrán de la jugada, dijo: "No fue penal". El árbitro insistió: "Eso que para usted no fue penal, ¿dónde fue? (o mejor, ¿dónde no fue?), ¿afuera o adentro del área?". Entonces García le dijo a Madorrán que el incidente (que para él no era penal) ocurrió dentro del área. Y Fabián se fue raudo rumbo al punto de los once metros, atendiendo la sugerencia en cuanto a un plano secundario del incidente (el lugar) y desconociendo la opinión del primer aspecto a tener en cuenta para interpretar la jugada (que haya sido o no penal). Una lógica laberíntica propia de una mente febril alejada del modelo deseable para un juez. Madorrán no aparece como un hombre aplomado, justo y recto. Más bien se desplaza recalentando los circuitos normalmente agitados que implica un partido de fútbol y da la idea de ser proclive a disparatarse en cualquier momento. Según Tombolini, un observador cercano a la jugada de la polémica, esta es su versión: "Mariano le pone el cuerpo sin ninguna intención de hacer penal". "Ahora vamos a tratar de tranquilizarnos y no generar un mal clima para el próximo jueves. Trataremos de creer que fue una equivocación; Central de todos modos respeta las decisiones y le digo a Madorrán que en Liniers trate de hacer un buen partido", completó Laureano sobre el arbitraje. Luego dio por terminado el tema del penal agónico y, en coincidencia con la mayoría de sus compañeros, se culpó por la derrota: "Lo más importante fue el error nuestro de dejarnos dar vuelta un partido que estaba ganado, lo del árbitro fue secundario". Luego analizó: "Cuando estábamos 2 a 1 debimos protegernos mejor. Seguimos atacando y ahí ellos encontraron la jugada del empate, no fuimos inteligentes".
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