Año CXXXIV
 Nº 49.033
Rosario,
lunes  19 de
febrero de 2001
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El músico escondido

A pesar de sus múltiples actividades, Gillespie asegura que en su vida "siempre hay un lugar importante para la música". Allá por los años 80 tocó con Sumo, y después nunca se desprendió de ese círculo. Acompañó en vivo a Las Pelotas y a Divididos, y también al grupo de Pettinato, Pachuco Cadáver.
La producción musical de Gillespie nunca para. "Recién terminé los separadores para «Fútbol de primera», donde tuve el honor de que Luis Salinas tocara la guitarra. También estoy haciendo la banda de sonido de «Tico Tico», el primer largometraje de Marcelo Domizi, que trabaja en Torneos y Competencias. Y en marzo vuelvo a tocar en vivo", contó el trompetista.
La primera semana de abril llegará a las bateas su segundo disco, que será editado por el sello de Cuatro Cabezas. "Se va a llamar «Extrabrut», porque hace dos años que lo estoy grabando. Si tardo más le voy a poner «Borgoña»", bromeó. Gillespie anticipó que en este álbum, el sucesor de "Ultradeforme" (1998), participaron 15 músicos, entre ellos Pedro Aznar, Guillermo Vadalá, Ricardo Mollo y Willy Crook.
Gillespie estuvo a punto de colaborar en el último álbum de Pettinato, "Pettinato & The Pessy-Mystics". "Me llamó para tocar el bajo -contó-. Lo que pasa es que él trabaja en horarios japoneses y no podíamos coincidir. Musicalmente yo soy más aplicado, me gusta estudiar, en cambio Petti es más intuitivo y hace lo que se le canta".
Entre sus principales influencias, Gillespie nombró al jazz y al viejo rock psicodélico. "Me encantan los Beatles, los Who, todos esos grupos de los 60".


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