Washington. -La Casa Blanca anunció que comenzará a proporcionar al equipo del candidato republicano George W. Bush informes diarios sobre temas de inteligencia y seguridad, a fin de garantizar una transición política fluida en caso de que sea ratificado como el 43º presidente electo de Estados Unidos.
El secretario presidencial John Podesta expresó que el asesor de seguridad nacional de la administración Clinton, Samuel Berger, se pondrá en contacto con el equipo del gobernador texano para programar las sesiones, en las que expertos de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) normalmente informan a un presidente electo en plena transición.
Queremos garantizar que el gobernador Bush tenga información actualizada de seguridad, de inteligencia, dijo Podesta, uno de los más cercanos asesores del presidente Bill Clinton, en una entrevista con CNN. La oferta de informar al republicano Bush fue en respuesta a una sugerencia del vicepresidente Al Gore, quien fue su rival demócrata en las elecciones del 7 de noviembre, dijo Podesta. Al Gore ya tiene acceso a las informaciones diarias de seguridad e inteligencia, como miembro del gobierno del presidente Clinton en su calidad de vicepresidente, expresó Podesta.
Queremos ser útiles a ambas partes, de manera que el nuevo gobierno pueda asumir sus labores de una vez, expresó Podesta. El lunes por la noche, Podesta discutió arreglos provisionales sobre la transición al gobierno entrante con Andrew Card, a quien Bush designó su secretario de la presidencia.
El Departamento de Justicia
Entre otras cosas, Podesta ofreció asistencia del Departamento de Justicia para la verificación de antecedentes de los seleccionados por Bush para cargos en el gabinete que asumirá sus funciones el próximo 20 de enero y otros puestos gubernamentales, que requerirán de autorización de seguridad una vez en sus empleos.
Aunque el gesto haya partido a pedido del mismo Al Gore, es indudable que la decisión de la Casa Blanca colabora a generar la sensación general de que el republicano gobernador de texas, George W. Bush ya tiene ganada la puja con el vicepresidente demócrata.