Impotencia y mucha bronca fueron las sensaciones que ayer se apoderaron de los vecinos del barrio La Florida cuando la antena que la empresa Movicom tenía instalada en terrenos del Club Banco Nación cayó y mató a un operario de sólo 25 años. En la cuadra de Punta Lara al 600 se concentraron desde temprano cientos de vecinos a expresar sus reclamos ante el accidente, y a recordar que el barrio nunca quiso una antena en este lugar, pero a pesar de todo la colocaron. Ahora la consecuencia es un muerto, aseguró Alfredo Daniel, quien durante la jornada de ayer se convirtió en una suerte de vocero de las protestas en la zona.
Los concejales que se acercaron hasta el lugar fueron el blanco de las quejas de los vecinos. Ahora que ya pasó el accidente usted viene hasta acá -le gritaba una mujer al edil oficialista Sergio Liberati-. Es como todos los políticos, que después desaparecen. Usted no tiene cara para estar ahora acá. Algunos amenazaron con prender fuego a las instalaciones del club, mientras que otros les adelantaban a los concejales: Ya hicimos las presentaciones correspondientes en la Defensoría del Pueblo, pero si vuelven a poner otra antena, seguro va a haber violencia.
Carlos Tejerina, que vive en la casa lindera a la cancha de tenis del club, aseguró que sonó como una explosión y no dejó de destacar que si hubo una sola víctima fue por milagro, porque por el club pasan cada día entre 40 y 50 chicos del Colegio San Ramón, que vienen a hacer gimnasia.
El ruido que hacían los tensores los días de tormenta era terrible y no se podía dormir, afirmó Tejerina, mientras que su esposa señaló: Lo peor de todo esto es el daño moral, porque presentamos un montón de denuncias, pero no pasó nada, acá todo se arregla con plata.
Victoria es la casera del club y la antena pasó a metros de su casa. Yo creí que se me iba a caer encima, pero enseguida disparé para el otro lado. El susto fue terrible, recordó la mujer, quien aseguró que se salvó de milagro.
Más de 200 firmas
Fue como una explosión, pero nunca me imaginé lo que estaba pasando, aseguró Alfredo Daniel, quien recalcó: Los vecinos hicimos una presentación en la Defensoría del Pueblo con más de 250 firmas, pero nunca nos escucharon. Además, la primera antena que pusieron falló y la reemplazaron por esta, que ya tuvo problemas porque una vez se soltaron los tensores y tuvieron que desalojar el restaurante. El vecino fue contundente y afirmó que acá no nos van a volver a poner otra antena, y esta vez no es joda.
Estaba colgando la ropa y sentí la explosión, el susto fue terrible, relató Haidé Aranda, que vive en Vieytes 658. Parte de la medianera del fondo de su casa, que da al terreno del club, fue destruida por la antena y la pileta también sufrió daños. Además, los hierros rompieron el tejido y pasaron a la casa de al lado, donde también causaron pérdidas materiales. Fue como una bomba, aseguró la mujer, antes de recordar que el fondo del patio quedó destrozado.