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 miércoles, 25 de abril de 2007  
Unos 140 pacientes obesos, sin tratamiento en el Centenario
El equipo que realizó en 2004 la primera cirugía gástrica no pudo seguir operando. Directivos dicen que el servicio se implementó en otra gestión y ahora no hay infraestructura

Laura Vilche / La Capital

El Hospital del Centenario, el mismo que en 2004 presentó con bombos y platillos a los profesionales del comité de obesidad que colocó la primera banda gástrica en Rosario, tiene desde hace seis meses suspendidos los servicios que implementaba el equipo en forma gratuita. Esto implica nada menos que el abandono del tratamiento por parte de muchos de los 50 pacientes que ya habían sido atendidos y la conformación de un listado de 140 personas que pesan más de 100 kilos y esperan impacientemente su oportunidad de bajar de peso bajo control médico.

El director del hospital, Carlos Prada, le contestó a La Capital que ese comité fue implementado durante otra gestión y que "actualmente no existe la infraestructura necesaria para brindar los tratamientos". Sus palabras no convencen a los enfermos, que siguen siendo los mismos, a pesar de que las caras de los directivos y funcionarios de la salud provincial hayan cambiado.

Hace tres años, cuando el ministro de Salud de Santa Fe era Juan Sylvestre Begnis y la directora del Centenario, Claudia Perouch, La Capital presentó en sociedad al equipo de profesionales que había realizado la primera cirugía laparoscópica en un hospital público de la ciudad.

El paciente pesaba 158 kilos y los profesionales, tras una serie de exámenes, habían acordado operarlo. Le habían colocado el cinturón alrededor del estómago que se hizo conocido popularmente a partir de casos de la farándula como el de Alfredo Casero y María Marta Serra Lima. Con esa estrategia se logra más saciedad, con menor cantidad de alimentos. En ese momento costaba unos 2.500 dólares, pero al paciente no le había implicado desembolsar un peso.

Por ese año, otros seis obesos mórbidos (cuyo sobrepeso pone en riesgo su salud) estaban siendo atendidos por el equipo interdisciplinario de médicos, clínicos, nutricionistas, psiquiatras, endocrinólogos, anestesiólogos y enfermeros. Y la noticia fue tan buena que no dejaron de acercarse pacientes al hospital para recibir ayuda. A tal punto que unas 50 personas llegaron a convertirse en pacientes del equipo a cargo de los médicos Alejandro Nasurdi y Juan Pablo Haurie, quienes sólo operaron en el hospital a ese primer paciente. A otros dos más los intervinieron en un sanatorio porque habían pagado los descartables (10 mil pesos) y el Centenario ya había puesto freno a las intervenciones.

"Me hacen responsable de un servicio que no creé durante mi gestión. Me han llegado a acusar de que no considero a la obesidad como una enfermedad, por el contrario, creo que es algo serio. Para atender a estos pacientes tiene que haber camillas y sillas especiales, entre otras cosas, y el hospital no está preparado. Este servicio requiere de presupuesto que no tenemos y debe ser encarado como proyecto de salud, y esa es una decisión que obviamente me excede", señaló Prada.


Por una ambulancia
Delia Ludueña tiene 53 años y cuando comenzó a funcionar el comité de obesidad fue una de sus primeras pacientes Llegó al Centenario con más de 200 kilos Y su caso fue conocido en ese momento porque sin recursos económicos exigió un tratamiento por parte del Estado en la Defensoría del Pueblo

La mujer, que adelgazó en el Centenario 100 kilos, reconoció ayer que bajó los brazos hace tres meses porque no tiene cómo trasladarse al hospital. "Al principio me enviaron una ambulancia, pero luego eso se cortó y yo no tengo ingresos para movilizarme en taxi", admitió.

Dice que por culpa del abandono del tratamiento empezó a engordar otra vez. "Si no tenemos contención, no podemos solos", se lamentó y aclaró que los kilos bajados fueron a pura dieta y control médico.

Según dijo, los médicos le aclararon a ella y a los pacientes que el tratamiento no apunta como único destino a la cirugía. Sólo el 5% de los superobesos pueden ser intervenidos; el resto requiere de dietas, ejercicio y apoyo psicológico.
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Alicia Olivia tiene 51 años y pesa 120 kilos. Si bien destaca que los profesionales del Centenario "son buenísimos", lamenta haber quedado "en banda" con su tratamiento".

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