Año CXXXVII Nº 48284
La Ciudad
Política
Información Gral
Opinión
La Región
El Mundo
Policiales
Cartas de lectores


suplementos
Ovación
Escenario
Señales
Economía
Turismo
Mujer


suplementos
ediciones anteriores
Campo 31/01
Salud 28/01
Autos 28/01


contacto

servicios

Institucional

 domingo, 01 de febrero de 2004

Vehículos de papel en la autopista. Por segunda vez en 80 días
Una tempestad derribó camiones en la ruta
Azotado por un temporal, un micro que salió de Capital volcó en Ramallo: un pasajero murió y dos tuvieron lesionesgraves. En un trecho de 10 kilómetros tumbaron seis camiones. El viento, novedosa y grave fuente de accidentes

Una tormenta con ráfagas de viento huracanado dejó un escenario desolador de la autopista Aramburu, a la altura de la localidad bonaerense de Ramallo, 100 kilómetros al sur de Rosario. El viento levantó e hizo volcar un colectivo de la empresa El Pulqui y al menos seis camiones en un tramo de unos 10 kilómetros, entre el 180 y 190. Uno de los pasajeros del ómnibus murió como consecuencia de las lesiones que lo afectaron en el accidente y el resto de los pasajeros sufrieron fracturas y golpes sin gravedad. Sólo dos permanecían internados ayer a la tarde. El temporal es el segundo en tres meses que provoca trompos y vuelcos en vehículos pesados que circulan por las rutas, un fenómeno que hasta ahora no era frecuente en estas latitudes.

El temporal se desató con toda su fuerza pasadas las 22.30 del viernes y el viento sopló fuerte hasta pasada la medianoche. Los destrozos se sintieron en toda la zona, donde volaron silos, tinglados y techos. Varias columnas de cemento del tendido eléctrico de alta y media tensión quedaron quebradas a una altura de tres metros, lo cual ocasionó el corte del servicio. El granizo que llegó con la tormenta arrasó plantaciones, ocasionando pérdidas millonarias.

En el accidente de anteayer, el micro de la empresa El Pulqui quedó volcado al costado de la autopista, a la altura del kilómetro 185, indicó un vocero de la comisaría 1ª de Ramallo. Era el interno 220, conducido por Pablo Ovelar, de 31 años. Había salido de la estación de Retiro, en Buenos Aires, con destino a la localidad chaqueña de Castelli. Llevaba 47 pasajeros cuando ocurrió el accidente.

"Una ráfaga frenó el colectivo y otra lo sacó de la ruta y lo tumbó", contó el chofer a Luis Unsen, periodista de Ramallo. La primera ráfaga pegó en el micro dos kilómetros antes de llegar al parador "Las Bahamas" -unos 20 kilómetros al sur de Ramallo-, donde el chofer pensó en detenerse hasta que pasara el temporal. Pero la segunda ráfaga llegó inmediatamente después y dejó al ómnibus acostado en la banquina sobre uno de sus laterales.

Los pasajeros rompieron el parabrisas y las ventanillas para salir (ver aparte).

El hombre que murió, identificado como Eduardo Bertolitti, de 76 años, fue auxiliado por los mismos pasajeros y trasladado de urgencia al hospital de Ramallo. El impacto le provocó una fractura en la columna, que en principio lo dejó cuadripléjico. Dada la gravedad de las lesiones, los médicos dispusieron su traslado a San Nicolás, pero el hombre sufrió un paro cardiorrespiratorio al llegar a la ambulancia.

Bertolitti, domiciliado en la localidad bonaerense de Caseros, viajaba junto a su esposa, Laura Garro, de 63 años, oriunda de Chaco. La mujer fue atendida en el hospital de Ramallo y recibió el alta.

Otros 17 pasajeros fueron atendidos en el hospital local, aunque sólo dos quedaron internados porque sufrieron fracturas. El resto recibió el alta durante la mañana y la tarde de ayer y abandonaron la ciudad. Las dos pacientes que permanecían internadas fueron identificadas por la policía como María Sol Príncipe, de 23 años, domiciliada en la ciudad de Buenos Aires y Lucía Chieppa, de 53, chaqueña. "Quedaron internadas a causa de las fracturas. Se las considera lesiones graves porque llevan más de 30 días para su recuperación", indicaron en la seccional. Otros lesionados fueron atendidos en San Pedro y San Nicolás por lesiones.

"Socorrer a los pasajeros nos causó una desesperación tremenda", contaron desde la comisaría. "La fuerza del viento era increíble, como nunca habíamos visto antes".

Personal policial que iba detrás del micro sostuvo que el coche "iba en el aire". El patrullero quedó detenido entre el ómnibus y los camiones, sin poder avanzar por las ráfagas. Para el rescate requirieron el auxilio de otros móviles, más bomberos y ambulancias de localidades cercanas.

En un radio de 10 kilómetros del lugar donde cayó el colectivo, el viento hizo volcar seis camiones, con y sin carga. "A uno de los camiones el viento lo levantó y le hizo dar un trompo. Quedó en el sentido opuesto al que circulaba", contó Unsen. A pesar de los vuelcos, ninguno de los choferes ni acompañantes resultaron heridos. "El viento los frenó y volcaron sin tanta violencia", explicaron.

Los destrozos del viento se sintieron particularmente en la zona rural de Ramallo y la localidad de La Violeta, donde volaron los techos de escuelas, silos y el granizo destruyó las nuevas plantaciones de soja. Esa misma zona sufrió la interrupción del servicio eléctrico.

Un temporal de las mismas características repentinas y violentas para los vehículos que viajaban se desató el 11 de noviembre pasado, cuando un micro de la empresa General Belgrano volcó en la autopista Rosario-Buenos Aires a la altura de Fighiera, a 60 kilómetros del accidente ocurrido ayer. "Una ráfaga de viento levantó el coche como a un metro. Intenté frenarlo pero parecía una hoja de papel", contó en su momento el acompañante del conductor del micro, César Rojas, con 17 años de experiencia al volante. También volcaron camiones, uno de ellos, un Volkswagen con semirremolque cargado con 8 toneladas de autopartes.

enviar nota por e-mail

contacto
buscador

Ampliar FotoFotos
Ampliar Foto
El viento voló columnas y silos entre Ramallo y San Pedro.

Notas Relacionadas
"Una correntada tiró al colectivo"


  La Capital Copyright 2003 | Todos los derechos reservados