Año CXXXVII Nº 48216
La Ciudad
Política
Opinión
Información Gral
La Región
El Mundo
Policiales
Salud
Cartas de lectores


suplementos
Ovación
Escenario
Economía
Señales
Turismo
Mujer


suplementos
ediciones anteriores
Salud 19/11
Autos 19/11
Turismo 16/11
Mujer 16/11
Economía 16/11
Señales 16/11


contacto

servicios

Institucional

 domingo, 23 de noviembre de 2003

Análisis político
Todos quieren su propio show

Mauricio Maronna / La Capital

Néstor Kirchner, Eduardo Duhalde, Carlos Reutemann, Hermes Binner y Jorge Obeid tuvieron durante los últimos días un denominador común: la sobreactuación.

Según transmitieron los voceros gubernamentales a las capillas mediáticas oficialistas, el jefe del Estado desafió a la canciller española y a los reyes por el futuro de las empresas ibéricas en la Argentina; chicaneó al presidente uruguayo, Jorge Batlle, por el archivo de la causa vinculada con la desaparición de la nuera del poeta Juan Gelman, y reprochó casi a grito pelado al presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Enrique Iglesias, por haber fogoneado el ingreso de José Luis Machinea a la Cepal.

"No ocurrió ni la mitad de eso, pero en el entorno del Flaco hay algunos que creen que desde que (George) Bush le dijo que era el conquistador del FMI, lo mejor es pegar estos golpes de efecto para el consumo interno", narra un operador con despacho en Balcarce 50.

Muchos creyeron que la llegada del presidente a la provincia de Santa Fe para anunciar futuros fondos frescos en beneficio de quienes viven o tienen propiedades en la zona de La Picasa constituiría el nuevo escenario para que el fighter sureño aplique un nuevo mandoble, esta vez contra el "menemista" Reutemann.

Pero el presidente se transformó en un hábil estilista y, en un sorprendente movimiento de cintura, se despachó con una catarata de elogios hacia la figura del "amigo Lole", quien, ni lerdo ni perezoso, devolvió gentilezas como un amante en el Día de la Primavera.

"Fue todo para la tribuna. La relación con Kirchner sigue siendo ni fu ni fa. No hubo ninguna estrategia consensuada, ni diálogo a solas. Y ojo, no se coman la curva: de esos 140 millones, el jueves no trajo ni una moneda", blanquearon desde la Casa Gris. Reutemann tiene previsto viajar mañana a Buenos Aires para rubricar un acuerdo sobre créditos blandos destinados a localidades del sur santafesino que fueron azotadas por el tornado.

El gobernador masticó bronca el viernes, cuando un diario porteño hizo eje en el aplausómetro. "Hay que reconocer que Lilita Carrió tiene razón cuando habla de oficialismo adolescente: a un periodista le bajaron línea para que escriba que Kirchner fue muchísimo más aplaudido, y que el Lole era un fulano que vio luz y subió. Los que estuvieron ahí saben que es una mentira total", braman en Santa Fe.

En verdad, el presidente ya conoce que Reutemann no encabezará ningún "polo de centroderecha" durante los próximos años (como acicatearon desde Capital Federal). Leyó, además, que el futuro senador está convencido de que el viento sur que sopla a favor del presidente le permitirá revalidar títulos en las legislativas del 2005.

"Para no ser reelecto en el 2007 tendría que hacer todo mal, pero lo mismo dije de (Fernando) De la Rúa y miren cómo terminó", suele confesar puertas adentro el gobernador.

Cuando el viernes La Capital buscó explicaciones en Casa Rosada sobre las loas, la sorpresa le ganó a las argumentaciones: "Acá hubo varios que, pese a reivindicarse como pingüinos, quedaron helados. El presidente sabe que el gran enemigo a vencer durante estos años no es el PJ santafesino, sino el duhaldismo. Y en política, todo lo que no resta, suma...", fue la pragmática lucubración.

El juego de la sobreactuación también golpeó la puerta de Duhalde, quien corrigió un documento elaborado por su task force del conurbano profundo y puso más énfasis en el apoyo al presidente. Según el hombre de Lomas de Zamora, quien no esté con Kirchner será considerado en el PJ "un infame traidor a la patria". ¿No será mucho?

Chiche Duhalde pareció más sincera: "El presidente quiere más a Chacho Alvarez que a mi marido".

En el plano de la política provincial también abunda la doble faz. El intendente Hermes Binner firmó un virulento comunicado del Partido Socialista (PS) criticando la transversalidad y espoleando al presidente por la falta de respuestas frente a la pobreza.

Sin embargo, el viernes se reunió con el subsecretario de la Cancillería Marcelo Fuentes (delegado gubernamental del espacio transversal) para confirmar su asistencia al lanzamiento, a fines de noviembre en un hotel porteño, de Confluencia Argentina, algo así como la pata neoperonista de Kirchner.

Varios dirigentes de peso del PS se enteraron del encuentro ayer por La Capital y pusieron el grito en el cielo: "Binner nunca dejó de jugar a 2 ó 3 puntas a la vez. ¿O Reutemann no dijo una vez que tenía doble personalidad? Firmó el documento contra la transversalidad porque no le quedaba otra, pero sabemos que es permeable a las operaciones de prensa que le hacen desde algún diario oficialista: le quieren hacer creer que habrá alfombra roja para que llegue al Palacio. Lo que no sabemos es si está al tanto de que entre los transversales hay más caciques que indios. Todos tienen un quiosco chiquito y creen que en el 2005 tendrán uno mayor. Por un lado están Miguel Bonasso y Eduardo Sigal, y por el otro anda Aníbal Ibarra intentando reclutar intendentes", hizo catarsis la fuente.

El malestar se había iniciado cuando Binner anunció que será candidato a diputado en el 2005 y a gobernador en el 2007. "Es la primera vez en la historia del socialismo que alguien se autocandidatea con tantos años de anticipación y sin consultarlo orgánicamente. Me parece que ya tiene más de un un pie afuera...", sorprendió otro informante.

Este diario pudo saber que el viernes 7 de noviembre Chacho Alvarez le aconsejó al titular del Palacio de los Leones romper amarras y lanzarse a encabezar un "frente progresista".

"Si se queda como está, va a terminar con (Héctor) Polino y (Jorge) Rivas", se lo escuchó, despectivo, al ex vicepresidente. El socialismo está que arde, aunque sus internas parezcan de amianto.

Mientras tanto, el gobernador electo, Jorge Obeid, cambió la guayabera castrista por el Club del Frac de los liberales hispanoargentinos.

Antes de partir hacia Madrid (invitado por la Fundación Libertad, principal usina ideológica de Ricardo López Murphy en Santa Fe), el futuro mandatario ratificó a Alberto Gianneschi como ministro de Gobierno y pareció culpar a los periodistas por la gaffe del hombre que quiere cobrar dos jubilaciones.

El Lole, quien sigue sin privarse de nada a la hora de los nombramientos, hizo poner pálido a Obeid con sus bonus track salariales, aunque ahora (¿solamente por ahora?) pareció tocar el freno de mano.

"El 10 de diciembre voy a hacer firmar hasta por escribano público la constancia de que seré el gobernador que más dinero le deja a su sucesor. Es más, durante los primeros meses (Obeid) se cansará de cortar cintas para inaugurar obras que ya están en marcha", dice por estas horas Reutemann.

Se niega a confirmar, sin embargo, que en la caja del Estado provincial quedarán más de 400 millones de pesos.

enviar nota por e-mail

contacto
buscador

  La Capital Copyright 2003 | Todos los derechos reservados