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sábado,
26 de
noviembre de
2005 |
Tiro Federal no supo ganarlo y perdió 2-1 con Racing
Tiro Federal dejó pasar una gran oportunidad de lograr tres puntos clave en su lucha diaria por aumentar el promedio. Pero la dejó escapar. Porque esa imagen futbolística del primer tiempo desapareció como por arte de magia en el complemento y Racing no se lo perdonó. Y fue 2 a 1 para la Academia.
Esos primero 45 minutos mostraron a un Tiro bien parado desde el arranque. Con un Buján que se consolidaba por izquierda, con un Cámpora goleador atento, concentrado y dispuesto a facturar en cualquier momento. Con un Basualdo que trepaba y trepaba bien.
Y Racing, que no encontraba la pelota, apostaba a ocasionales contras y metía algo de peligro cada vez que lograba posicionarse en los metros finales tiroleses.
Se hizo entonces de ida y vuelta. Con jugadas de riesgo, con emociones. Tiro parecía más cerca y nadie se equivocaba. Por eso no hubo extrañeza en la tórrida tarde rosarina cuando a los 26', Buján dibujó por izquierda, puso la pelota en el área y el Cachorro Cámpora no esperó a que Grabinski le saliera y la colocó junto al palo derecho de Campagnuolo. Justo hasta allí.
Racing dependía en exceso de lo que pudieran hacer Capria y en menor medida el Pipa Estévez. Y eso no alcanzaba porque, hasta allí, Tiro estaba seguro y firme en el fondo. Nadie presagiaba la debacle.
Y por eso la primera etapa se fue con esa exigua ventaja. Nadie dudaba que si Tiro mantenía esa postura, ese control de la pelota y el buen nivel de algunos de sus futbolistas, la cosa estaba para más.
Pero Racing entendió el mensaje del técnico Teté Quiroz. Había que apretar desde el vamos y ver cómo reaccionaba Tiro a las escapadas de Estévez, a la precisión de Capria y a las apariciones del chileno Villanueva, sumado a un mediocampo que presionaba, recuperaba y arrancaba.
Y fue precisamente Villanueva quien luego de una serie de rebotes puso el 1 a 1 en el amanecer del segundo tiempo. Y como para que no quedaran dudas de que Racing se había despertado, Grabinski ubicó un cabezazo tres minutos más tarde y decretó el 2 a 1 que no se modificaría hasta el final.
Por que los de Avellaneda se disfrazaron de Tiro y los de Rossi lo hicieron de aquel equipo académico del primer tiempo.
Entonces todo empezó a complicarse. Tiro resistía y apostaba a la contra y Racing venía con pelota dominada y creaba peligro permanentemente.
Recién sobre el final, con un tiro libre de Cámpora y un remate de Buján que se fue apenas desviado, los de Ludueña arrimaron cierto peligro.
Pero ya era tarde. Ya habían sido condenados por esa consigna del fútbol que tiende a castigar a aquellos equipos que tienen todo para ganarlo y no lo saben definir. Y, casi como una constante, terminan perdiendo. Como hoy Tiro.
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Fotos
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Basualdo domina la pelota.
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