
|
sábado,
26 de
noviembre de
2005 |
Vella victoria
Córdoba le ganó a Laferrere en el final
Mariano Bereznicki / La Capital
No podía darse el enorme lujo de dejar en el camino los tres puntos. Hubiera sido un pecado capital de cara al futuro, ya que la meta de Central Córdoba apunta a ingresar al selecto reducido final por una promoción a la codiciada B Nacional. Es cierto que los charrúas terminaron venciendo al respetable Laferrere, fruto del 2 a 1 que consiguieron sobre el final del encuentro con un zapatazo de Cristian Vella. Pero también es verdad que los anfitriones fueron sólo un manojo de voluntad en toda la noche.
Otra vez los mismos síntomas: carencia de una línea de juego definida, falta de coordinación y jugadores que se pierden en el anonimato fácilmente. Esta fue la imagen que dejó el elenco de Tablada ante el Villero.
Más allá de la alegría final, los hinchas locales no olvidarán que Wilson Paredes no pintó por el Gabino Sosa. El encargado de mover el sistema ofensivo no llegó a calentar el generador de buen fútbol que tiene en sus pies. De yapa, Córdoba se iba en amagues en cada jugada de riesgo que iniciaba. En consecuencia, terminó recurriendo al libreto barrial: centros a la ollas para los desesperados delanteros, quienes no podían vencer la férrea resistencia de Walter Cáceres.
A los 19 minutos, Gustavo Sanabria bajó a Mauricio Verón dentro del área. El juez Javier Ruiz no dudó y aplicó la máxima sentencia en beneficio de los locales. Emiliano Impallari metió un derechazo, pero Cáceres se lo desvió con facilidad. Primera desazón.
Hasta el cierre del primer acto no hubo llegadas claras sobre los arqueros. La más rescatable fue un centro de Paredes para la entrada de Impallari, pero Sanabria alcanzó a sacársela del buche al delantero y terminó mandando la pelota al córner.
En el complemento, a los seis minutos, el lateral Juan Acosta metió la mano y provocó un penal para Laferrere. Pero Riveros no lo pudo ejecutar enseguida por los incidentes que se produjeron en las tribunas (ver aparte). Luego del parate obligado por la violencia, el defensor sentenció a Diego Fernández con un potente remate rasante.
Parecía que la noche se iba a desplomar sobre los pobres corazones charrúas, que hacían números con la mente de manera desesperada. Pero al rato nomás apareció Impallari para decretar la igualdad. El encuentro no ofrecía mucho. Daba la sensación que ambos se conformaban con el puntito. Pero Vella no paraba de correr y meter. Y el ex Vélez tuvo su recompensa sobre el final. Metió un zapatazo derecho y estableció el 2 a 1 con el que Córdoba dejó una sequía de tres partidos sin alegrías y le permite seguir soñando con el reducido final, aunque debe mejorar en varios aspectos.
enviar nota por e-mail
|
|
Fotos
|
|
Impallari celebra tras convertir la igualdad transitoria.
|
|
|