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miércoles,
24 de
agosto de
2005 |
Juez marplatense
autorizó no
prolongar la vida
de una enferma
Un juez marplatense aceptó el pedido de una paciente con una enfermedad terminal, que solicitó no ser sometida a "intervenciones cruentas e invasivas" para prolongar su vida.
El magistrado Pedro Federico Hooft hizo lugar al pedido de una mujer que interpuso un amparo ante el juzgado de Transición en lo Criminal número 1, debido a que padece "una enfermedad terminal e irreversible".
La mujer, cuya identidad no fue suministrada solicitó que cuando el deterioro de su enfermedad sea irreversible no se le realicen prácticas médicas o "intervenciones cruentas e invasivas, para mantenerla con vida, pero con sufrimiento".
El juez indicó que "la mujer adoptó tal decisión con total conciencia y en pleno estado de lucidez" que dejó asentado como "directiva anticipada como testamento vital ante escribanos por su propia voluntad". Señaló que "para que no se cuestione su voluntad es que esta persona interpuso el recurso ante el juzgado".
Además, Hooft aclaró que no se trata de eutanasia ya que acepta la atención médica pero no intervenciones "cruentas e invasivas que la mantendrían lejos del afecto de sus seres queridos. Cualquier paciente tiene derecho a determinar qué tipo de intervención acepta o no, está contemplado en jurisprudencia legal y en bioética".
Hooft señaló que los familiares de la mujer "avalaron la decisión de que no la sometan a complejas prácticas médicas para mantenerla con vida a cualquier costo". (Télam)
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