 | jueves, 10 de marzo de 2005 | Los ataques de los insurgentes aumentaron en los últimos días La violencia en Irak recrudece con el hallazgo de 41 cadáveres Los cuerpos tenían marcas de disparos y otros fueron decapitados. Un nuevo atentado sacudió a Bagdad Bagdad. - La policía halló 41 cadáveres -algunos con marcas de disparos, otros decapitados- en el epicentro de la insurgencia de Irak, mientras que un atacante suicida que conducía un camión recolector de basura repleto de explosivos mató ayer a dos policías, cerca de un hotel de Bagdad.
Las muertes de los 41, algunos hallados en Qaim, cerca de la frontera con Siria, y otros al sur de Bagdad, llevaban la marca de la insurgencia: algunos recibieron disparos en la nuca, otros fueron decapitados. En Qaim, a 500 kilómetros al oeste de Bagdad, se hallaron los cuerpos de 26 personas, incluida una mujer. Un médico de un hospital dijo que a las víctimas, vestidas de civil, les habían disparado hacía dos días. Los otros 15 cuerpos -algunos con disparos y otros decapitados- fueron encontrados al sur de Bagdad, en el área donde predominan los sunitas, que ahora es conocida como el "triángulo de la muerte", dijeron fuentes del ejército iraquí.
Habitantes de Al Qaim dijeron que el ejército de EEUU amenazó con llevar a cabo una acción militar contra los jefes tribales de la ciudad si éstos no permiten, antes del 17 de marzo, el regreso a sus lugares de trabajo de los policías expulsados por los insurgentes que operan en la zona.
Los insurgentes han continuado una campaña de atentados suicidas, ataques con coches bomba y ejecuciones, afectando las esperanzas de los funcionarios iraquíes y estadounidenses de que las elecciones iraquíes del 30 de enero servirían para estabilizar al país.
Los ataques han crecido debido a la frustración que conllevan la ocupación norteamericana, el creciente número de muertes de civiles iraquíes y las vejaciones que sufrieron algunos detenidos en las prisiones controladas por los estadounidenses.
Los insurgentes juraron que continuarán su campaña hasta que las fuerzas de Estados Unidos hayan dejado el país.
Tras el macabro hallazgo de los 41 cadáveres, un atentado suicida con coche bomba en el garaje del Ministerio de Agricultura de Bagdad causó la muerte del agresor y de dos policías. El ataque en la capital fue perpetrado con un camión recolector de basura, y dejó heridas a otras 23 personas, dijo un funcionario del ministerio. El atentado suicida iba dirigido contra un hotel ubicado junto al garaje donde se hospedan contratistas que trabajan para el ejército estadounidense.
El ala de Al Qaeda en Irak, liderada por el extremista jordano Abu Musab al Zarqawi, se adjudicó el ataque, como parte de su campaña sin pausa para derrocar al gobierno y expulsar a las tropas estadounidenses.
"Nuestro mártir (por el terrorista suicida), junto con un grupo de muyahidines (combatientes sagrados), apuntaron a lo que debería ser llamado el hotel de los judíos, porque es su refugio y fortaleza", dijo la Organización de Al Qaeda para la Guerra Santa en Irak en una declaración publicada en un sitio islámico en Internet.
"El muyahidín abrió fuego contra la policía y los guardias que protegían a los judíos y cuando la entrada estuvo libre, el héroe explotó a los infieles", dijo el grupo, agregando que el momento del ataque fue calculado para no lastimar a ningún transeúnte musulmán.
Enormes nubes de humo oscurecieron el cielo de Bagdad mientras los autos de la policía, las ambulancias y las dotaciones de bomberos acudieron rápido al lugar del ataque.
Mientras tanto, el ministro iraquí de Planificación, Mahdi al Hafiz, sobrevivió ayer ileso a un atentado en el suburbio bagdadí de Mansur, en el que murieron dos de sus guardaespaldas. El ataque se produjo cuando desconocidos realizaron disparos desde un coche contra el convoy del funcionario. enviar nota por e-mail | | Fotos | | Un atentado con coche bomba estremeció a Bagdad. | | |