 | viernes, 19 de noviembre de 2004 | Fuera de foco Mónica Alfonso: "La palabra es casi un mimo" Aseguró que en "De encanto y de espanto" narra cuentos de varios géneros -¿A qué autores recurriste para "De encanto y de espanto"?
-Son cuentos de Isidoro Blaistein y Angélica Gorodischer, con temas como la familia y la pareja desde distintos estilos como el grotesco, la poesía y el absurdo. La obra tiene resonancias en distintos espacios como la habitación de las trampas de pareja, la habitación de un muerto, o también otras referencias donde aparece el autoritarismo en sus distintas formas.
-¿Cómo es la estructura de la puesta?
-El espectador puede no darse cuenta a simple vista, pero el espectáculo está armado como una melodía que va del humor a la melancolía o lo surrealista, y de allí al drama. También si alguien lo piensa un poco se puede ver alguna crítica a la felicidad cuando alguien la consigue a costa de otro.
-¿Qué significado hacerlo en el marco del Congreso de la Lengua?
-Es muy importante tratándose de un espectáculo con obras de dos grandes autores, como Gorodischer, que es nuestra, y de Blaistein. Por otra parte estar en una librería es una situación paradigmática porque creo que con este ámbito la obra finalmente encontró su lugar.
-¿Qué te atrajo de esta especificidad de la actuación?
-Los cuentos son parte de mi vida, desde que tengo memoria. En mi casa siempre se contaron historias. Algunas tenían mucho misterio y siempre creí ver velos y cosas sugeridas detrás de esos relatos. Estoy convencida de que a todos nos gusta escuchar cuentos. Aunque sea medio en serio y medio inventado, si tiene matices e imágenes, la palabra es casi un mimo.
-¿Cómo hacés para que el acto de escuchar resulte atractivo?
-Primero, le tiene que gustar a quien narra. Con cada cuento que estoy narrando soy cada una de esas mujeres y hombres que aparecen. Si yo los veo hay un 90 por ciento de posibilidades de que el espectador también los vea.
-¿Qué diferencia tu trabajo como actriz hacer un unipersonal o narrar?
-No es totalmente diferente porque trabajo algunas cosas comunes, pero hay diferencias significantes, como el espacio y el ritmo, que en el teatro se potencian. En el teatro no hay tanta contención como en este caso.
-¿Por qué alguien iría a escuchar a una persona que les cuenta cuentos pudiendo recurrir a algo más cómodo como cualquiera de los medios audiovisuales?
-Estoy convencida de que hay que sumar y no restar a lo que pueden aportar el cine, la tele o Internet. No hay nada que se compare con la presencia de la persona. Internet es una herramienta fabulosa, pero también lo es sostener un libro, sentir la textura del papel, experimentar ese momento privado. Es como si pretendiéramos olvidar el cine después del video o DVD, que da otro tipo de placer. Estoy convencida de que los medios audiovisuales no tienen que hacernos olvidar de la comunicación en vivo. Para mí sigue siendo importante la charla de café.
"De encanto y de espanto" va hoy, a las 22,
en Centro Cultural Ross, Córdoba 1347. enviar nota por e-mail | | Fotos | | "Cada historia que se cuenta es una puerta que abre un mundo", dijo Alfonso. | | |