 | domingo, 01 de agosto de 2004 | Newell's gana y suma minutos El conjunto de Gallego venció 1 a 0 a Unión, en Bella Vista. El único gol lo convirtió el juvenil Torres Mauricio Tallone / Ovación En tiempos de amistosos preparatorios, donde el verdadero meollo de la cuestión descansa en convocar al mejor funcionamiento colectivo, siempre es aconsejable dejarse arrastrar por las perspectivas. Pegar un vistazo con la lupa de las conclusiones contundentes es un ejercicio a medias que en estos casos empujan a una lectura distorsionada de la realidad, sobre todo porque todavía en las piernas de los jugadores reposan resabios de una pretemporada, que el caso de Newell's se midió en horas-cansancio.
Por eso detrás de un resultado, siempre de espíritu anecdótico, emergen estímulos que permiten mensurar rendimientos para dibujar el cuadro de situación más propicio.
Semejante introducción le cabe a cualquier ensayo y la victoria que consiguió ayer Newell's ante Unión en Bella Vista quedó enfrascada en ochenta minutos de fútbol ordinario, bien de la época, que sólo encontraron una luz encendida cuando la pelota quedó mansa en la zurda de Capria y Marino entró en la misma sintonía. ¿Manso? Poquito, sólo sus acostumbrados chispazos.
Entonces no fue casualidad que el desnivel coincidiera con ese momento del partido, justo cuando el Mago le devolvió con cara externa una pared a Scocco, aunque la terminación de la jugada fue obra del ingresado Chino Torres que andaba deambulando por la zona de definición.
Antes de que Newell's desenrollara la madeja, la reincidente apuesta de la línea de tres defensiva ordenada por Gallego sufrió grietas por el lado de Iriarte, que no encontró en Almaraz al pistón adecuado, capaz de tejer un ida y vuelta sin fisuras. La cosa tendió a reacomodarse con el ingreso del Peto Villagra, que le obsequió al equipo más frescura y resolución.
Del otro lado, Vella y Belluschi se las rebuscaron más o menos bien para controlar la precaria intención de los volantes tatengues, que en más de una oportunidad se les fue la pierna, en una acción típica en estas pujas jugadas fuera de la competencia oficial.
Otro movimiento que denunció la hibridez de lo observado fue la poca intervención que tuvo el arquero paraguayo Justo Villar. Apenas una maniobra en la que dejó bien claro su rapidez de piernas y nada más. Ni siquiera le dieron chance para mostrarle al nutrido racimo de hinchas rojinegros que apareció por el predio que el juego aéreo es otra de sus marcas registradas.
El indicador de que Gallego le había bajado el telón a la diferencia se hizo presente cuando introdujo algunos cambios, dejando al pibe Calero solito adelante y reordenando la línea de abajo con cuatro defensores por si acaso. enviar nota por e-mail | | Fotos | | Damián Manso gravitó muy poco. | | |