 | sábado, 31 de julio de 2004 | Sigue la incertidumbre por el secuestro del adolescente de San Isidro Buenos Aires.- A casi 24 horas de haber recibido una prueba de vida, la familia de Nicolás Garnil, el adolescente de San Isidro raptado el domingo pasado en San Isidro, continuaba esperando, en un clima de angustia e incertidumbre, la liberación del joven.
Los Garnil recibieron en la tarde de ayer una prueba de vida que acrecentó las esperanzas por una inminente liberación, pero según fuentes cercanas a la investigación, hasta esta tarde no se habían registrado novedades.
La vigilia de la familia fue acompañada anoche por una multitud de vecinos que se concentró en la puerta del domicilio del joven, en Navarro 4200, para pedir por su aparición y reclamar seguridad.
El acto estuvo dominado por el silencio de los manifestantes, muchos de los cuales portaban velas encendidas y escasos carteles, como uno que llevaba la inscripción: "Seguridad. Nico = Nosotros".
La prueba de vida que recibió ayer la familia fue una pregunta que hicieron durante una comunicación con los captores, acerca de un dato que tuvieron que preguntar en ese mismo momento al adolescente.
Los investigadores del caso confiaron en que la prueba de vida podría implicar un avance en las negociaciones tendientes a lograr una resolución favorable del caso. Nicolás fue secuestrado el último domingo en cercanías de su casa del partido bonaerense de San Isidro, cuando se dirigía a misa con su madre. (DyN) enviar nota por e-mail | | |