 | domingo, 25 de julio de 2004 | La ADS consiguió evitar miles de cortes y desalojos La provincia había decidido cerrar la escuela 407, ubicada en barrio Las Flores, única secundaria del barrio. Fue en 1997. Y el único remedio que proponía para los estudiantes era pagarles el colectivo hasta otra escuela. "Iban a ir dos meses y después iban a abandonar, eso era condenarlos a no tener más educación", recuerda hoy Aníbal Faccendini, presidente de la Asamblea por los Derechos Sociales (ADS). La institución movió cielo y tierra, convocó a la gente, trabajó con vecinales, recibió el apoyo de Amsafé, fue a la Justicia y logró que se ordenara la reapertura del establecimiento. Los abogados de la entidad donaron sus honorarios a la cooperadora.
Faccendini rememora el caso como el episodio más emocionante que le tocó vivir al frente de la ADS. Pero en realidad, la entidad tiene en su haber varios triunfos.
De por sí, la ADS nació por el año 1993, cuando vecinos de distintos barrios tenían que pagar fortunas por las obras de cloacas que se hacían desde los consorcios barriales. Un grupo de personas empezó a investigar los costos reales y se dio cuenta de que en algunos casos los precios estaban infladísimos. "Era un descontrol", resume Faccendini. A través de la presión ciudadana y de acciones administrativas y legales, se logró bajar los precios en algunos casos a la mitad, se consiguió un subsidio municipal para los fronteros que debían pagar y sobre todo se impuso un control sobre los controvertidos presupuestos.
Así nacía la institución, que trabaja sobre fundamentalmente con dos herramientas: el control ciudadano y el uso alternativo del derecho. Después vendría su consolidación, con un largo trabajo en los Fonavi, conde consiguieron bajar en algunos barrios los costos de los departamentos entre un 30 y un 50 por ciento (por ejemplo, los de Acceso Sur y Gutiérrez y los de Rodríguez y Juan Canals).
La lucha no cesó. Consiguieron luego que se creara la figura del caso social para los consumidores de agua, que se frenaran los cortes de suministro y se abriera la oficina de Salta 2752 para atender los casos sociales. "Entre 1997 y 1998 conseguimos evitar cerca de 3.500 cortes", dice el dirigente.
Después vendría la pelea por imponer el sistema de pago a cuenta de las cuotas Fonavi, lo que permitió a los propietarios pagar en la medida de sus posibilidades. "Esto dignificó a la gente", cuenta Faccendini, convencido de que con esto se llegaron a evitar 7 mil potenciales desalojos.
Este abogado, que atiende por la ADS en el 155.523957, no puede ya contabilizar las decenas de miles de personas que se beneficiaron con la acción de la entidad. Una organización que todos los martes, a las 17.30, tiene su plenario ciudadano en Jujuy 1547 y hoy está trabajando fuerte alrededor del tema de la garrafa social y contra los aumentos tarifarios. enviar nota por e-mail | | |