 | miércoles, 23 de junio de 2004 | Catorce vidas de lucha, resistencia y esperanzas Uno de los mineros muertos había responsabilizado al interventor de la firma por la falta de seguridad e inversión Los 14 mineros que murieron la semana pasada dentro de la mina de Río Turbio se habían ganado el respeto de la comunidad por participar en luchas gremiales para mantener sus fuentes de trabajo y varios estaban en condiciones de jubilarse.
u Silverio Méndez, que había nacido en Jujuy y hubiera cumplido 45 años ayer, día en que fue sepultado, estaba casado, tenía hijos mayores y tres aún menores que estaban a su cargo. Fue secretario adjunto de la seccional de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y activo militante de la Corriente Clasista y Combativa. En una asamblea reciente, Méndez había responsabilizado al interventor de la mina, Eduardo Arnold, por la falta de seguridad y de inversión y el peligro que representaba trabajar en una mina que estaba literalmente parada, en riesgo permanente.
u Ricardo Guillermo Cabrera, de 53 años, oriundo de Salta, comenzó en 1979 a trabajar en la planta depuradora del yacimiento y en 1995 pasó a trabajar en el interior de la mina como perforista dinamitero. Era delegado gremial y dos de sus cinco hijos también trabajan en la mina.
u Nicolás Esteban Arancibia, de 40 años, era el único nacido en Río Turbio. Ingresó a la empresa en 1983 como ayudante electricista hasta alcanzar el cargo de oficial. Estaba casado y tenía dos hijas menores.
u José Luis Armella tenía 26 años, era jujeño, el más joven de todos los fallecidos y el único soltero. Trabajaba desde el 2000.
u Odilón Vedia, de 53 años, era salteño y había ingresado en la empresa en 1989, donde se desempeñaba como operador de equipos. Estaba casado y uno de sus cinco hijos trabaja también en la mina.
u Julio Néstor Alvarez tenía 47 años, había nacido en La Rioja y comenzó a trabajar en la mina en enero de 1980, donde cumplía la función de mecánico hidráulico. Casado, era padre de cuatro hijos, uno de los cuales también trabaja en el yacimiento.
u José Sixto Alvarado Díaz, de 47 años, era chileno e ingresó a la empresa como peón minero en 1977. Actualmente cumplía la función de operador y constructor en recuperación de galerías.
u Miguel Antonio Cardozo, de 40 años y oriundo de Santa Fe, comenzó su oficio de minero en abril de 1983 y era mecánico en el sector de preparación. Era padre de 3 hijos y vivía en 28 de Noviembre.
u Jorge Eduardo Vallejo, de 61 años, casado, había llegado desde Corrientes como gendarme, e ingresó en 1977 al yacimiento como chofer de vigilancia. Uno de sus cuatro hijos, también minero, había trabajado ese fatídico lunes en el turno anterior. Estaba por jubilarse.
El chofer que salvó a 43 compañeros u Héctor César Rebollo, de 53 años, llegó desde Córdoba a Río Turbio junto a su familia cuando tenía 10 años. De las víctimas, era el más antiguo en la empresa, a la que entró a trabajar como chofer de vehículos pesados en agosto de 1965. En el momento del accidente estaba al mando del camión que traslada a los mineros al interior, el que impactó por la falta de visibilidad con una de las vigas de madera que sostienen el techo del socavón, donde salvó a 43 compañeros pero él no pudo salir. Estaba casado y tenía cuatro hijos y 13 nietos, tres de los cuales estaban a su cargo. Su jubilación estaba próxima.
u Oscar Marchant, de 58 años, oriundo de Mendoza, ingresó a la empresa en 1976 como peón minero y actualmente cumplía funciones de oficial hidráulico del Frente Largo. Tenía seis hijos y también estaba en edad de jubilarse.
u José Edecio Chávez Paillán tenía 51 años, chileno nacionalizado argentino, ingresó a la ex YCF en 1976 como peón minero. Tenía 6 hijos y este año iba a iniciar los trámites para la jubilación.
u José Orlando Hernández Zambrano, de 53 años, había nacido en Chile, ingresó a la empresa en enero de 1975 como peón de mina y actualmente se desempeñaba en el sector de producción en el interior de mina. Estaba casado y tenía dos hijos.
u Víctor Agadú Hernández, chileno de 52 años, ingresó a la ex YCF en octubre de 1973 en el sector de superficie, pero en 1975 pasó al interior de mina para desempeñarse como estibador. Casado con Adriana Paredes Gómez, tuvo 3 hijos. Había iniciado los trámites de jubilación. enviar nota por e-mail | | |