Año CXXXVII Nº 48313
La Ciudad
Política
Información Gral
Cultura
Opinión
La Región
El Mundo
Policiales
Cartas de lectores


suplementos
Ovación
Economía
Escenario
Señales
Turismo
Mujer


suplementos
ediciones anteriores
Educación 28/02
Campo 28/02
Salud 25/02
Autos 25/02


contacto

servicios

Institucional

 domingo, 29 de febrero de 2004

Reportaje
María Larraín Díaz Pumará: "Revalorizo a los héroes de los que debemos estar orgullosos"
A bordo de su embarcación, la investigadora rememora circuitos que marcaron la historia argentina como la batalla de San Lorenzo y la Gesta de Malvinas

Clarisa Ercolano / La Capital

Marcela es investigadora histórica, nació hace 59 años en Buenos Aires pero se crió en el pueblo de Benito Juárez. Desde hace un par de años su horizonte está fijado en recrear y recorrer los senderos en los que se forjó la historia nacional para rendir un homenaje a los héroes de la patria y también para encarar el estudio de la historia desde un lugar cercano y lo más realista posible. Con la conmemoración de un nuevo aniversario de la batalla de San Lorenzo, el 3 de febrero, desembarcó con su velero luego de navegar casi 30 días completamente sola para participar de los actos que recuerdan el triunfo de las fuerzas sanmartinianas sobre las realistas.

-¿Por qué decidió llegar a San Lorenzo justo el día en que se conmemora el aniversario de la batalla?

-Me pareció una buena forma de homenajear la gesta patriótica de San Martín. Salí el 5 de enero desde Buenos Aires y elegí esa fecha porque es el día en que San Martín emprendió el cruce de los Andes. Con mi embarcación seguí el curso de los acontecimientos que desembocaron en la derrota de los españoles a manos de San Martín y su tropa, desembarqué en forma temporaria en lugares como Varadero y San Pedro, y allí me contacté con historiadores locales, para llegar finalmente a San Lorenzo. Si bien la idea del viaje era navegar completamente sola, en los últimos kilómetros del trayecto recibí ayuda de la Prefectura que me dio remolque, porque el tiempo no fue bueno durante todo el trayecto.

-¿Cómo define su profesión?

-Soy investigadora histórica y especialista en proyecciones sistémicas, desde una situación actual proyecto lo que puede pasar, basándome en lo que ya sucedió. Veo y analizo la historia como experiencia, vida vivida que da rumbos y que debe considerársela cuando se quiere diagramar un futuro como país. Lamentablemente, en Argentina, esta concepción no tiene demasiado asidero y a la historia se la relega a un sitio empolvado en un museo, la perdemos y por eso cometemos una y otra vez los mismos errores.

-¿Por qué el empeño en recrear los recorridos históricos?

- Porque así puedo abordar a la historia desde otro punto de vista, consulto documentos y actas, recorro las bibliotecas, museos y los lugares históricos de cada sitio que visito. Creo que de algún modo esos lugares también dicen cosas, tienen como una energía o una magia, que se combinan con las memorias de los habitantes y permiten completar las piezas de los rompecabezas de la historia.

-¿Qué la llevó a interesarse por esta forma de hacer historia?

-En un momento de mi vida me tocó vivir una situación personal difícil y las máximas sanmartinianas me sirvieron para encontrar un rumbo a seguir y me orientaron. Y si bien siempre me importó la historia, esto lo hago a modo de reconocimiento y de reivindicación. En mi familia siempre se tuvo gran admiración por la imagen y la obra de San Martín, y cuando yo decidí dedicarme a la investigación, las memorias y recopilaciones de mis antepasados fueron de un valor incalculable.

-¿Hasta ahora qué rutas históricas desanduvo?

-La primera fue hasta las islas Malvinas, que incluyó una investigación con entrevistas a oficiales y soldados de la guerra. Después estuve en Yapeyú, recorriendo a caballo la tierra del Libertador y también en la embarcación volví a transitar la ruta del combate de la Vuelta de Obligado. En dos años creo que viajé bastante pero todavía tengo una asignatura pendiente con el cruce de los Andes, que lo quiero hacer sola y a lomo de mula.

-¿Qué temas tiene ahora en la agenda?

-Ya empecé a seguir el rastro de (Juan) Lavalle, que era una persona admirable, y el de Juana Azurduy, todo un emblema de las mujeres que pelearon por nuestro país. Además, estoy investigando la importancia que tuvo el desempeño de la Prefectura Argentina en situaciones límite que le tocó vivir al país.

-¿Qué datos se les escapan a los manuales de historia tradicionales?

-El origen indígena de San Martín, que era guaraní puro. Al perderse su identidad de alguna manera se desdibuja el sueño que el tenía de liberar a toda América, pero no sólo de los españoles sino también de cualquier otra potencia extranjera. En Malvinas pasó lo mismo. Nunca queda bien en claro que se desperdiciaron vidas y no se respeta el dolor de los que quedaron vivos y el recuerdo de los muertos, se los culpó de perder una guerra cuando los responsables estaban a 3.000 kilómetros de distancia. Durante 40 días, los soldados se aguantaron a todo el mundo contra ellos, con hambre y frío, mientras (Mario) Menéndez se lustraba las botas en Puerto Belgrano. A Malvinas se la demoniza en Argentina y no se explica bien por qué, mientras que para el resto de los americanos esto es una causa latinoamericana.

-¿Cuántos libros escribió basándose en sus investigaciones?

-Escribí cinco pero aún no publiqué, mis vivencias y apreciaciones sobre Malvinas se reflejan en "El silencio de los héroes", "Diario de guerra" y "Crónica de una batalla perdida". "José Francisco" habla sobre la figura del general San Martín y estoy trabajando en uno que se llama "Espada azul" y que plasma el punto de vista y la participación que tuvieron las mujeres sobre la guerra.

-¿En estos recorridos solitarios, vivió alguna situación límite?

- Sí, cuando fui hasta Malvinas me hundí en la bahía de Samborombón y estuve 13 horas intentando flotar en el agua helada, de noche y con tormenta, esperando a que me rescataran.

-¿Qué la moviliza a hacer esto?

-La esperanza de aportar un granito de arena para demostrar que no hay que trabajar para el poder ni el dinero, sino para la estatua, en el buen sentido de la palabra. Lo hago para revalorizar a los héroes de los que debemos estar orgullosos y de los que debemos empezar, de una vez por todas, a tomar ejemplo.

enviar nota por e-mail

contacto
buscador

Ampliar FotoFotos
Ampliar Foto
La navegante releva en los lugares que visita hechos y anécdotas que terminan de armar el rompecabezas de nuestra historia.

Notas Relacionadas
Instantánea


  La Capital Copyright 2003 | Todos los derechos reservados