 | miércoles, 11 de febrero de 2004 | Un diputado nacional habló ante el juez a cargo del crimen de Cabrera Eduardo Di Pollina: "Sandra nos decía que detrás de las amenazas estaba la policía" El funcionario recordó las denuncias legislativas de la ex líder local de Ammar "Sandra Cabrera era amenazada de muerte y señalaba a la policía de Rosario como responsable", sostuvo el diputado nacional santafesino Eduardo Di Pollina al presentarse espontáneamente ante el juez que investiga el homicidio de la dirigente local del gremio de las meretrices. En una charla informal que mantuvo con el juez Carlos Carbone y en la declaración que presentó luego por escrito, el legislador comentó la situación de persecución que padecía la mujer y relató un episodio del que fue testigo en en una oficina de la Legislatura provincial, cuando en su presencia le avisaron a Cabrera que habían amenazado de muerte a su hija mediante un llamado telefónico a la sede rosarina de ATE.
"Me puse a disposición del juez y le transmití todo lo que conozco desde el plano legislativo", comentó Di Pollina tras declarar ayer a la mañana en el juzgado.
El legislador tenía contacto fluido con Cabrera desde que en septiembre del año pasado presentó en la Cámara baja santafesina un proyecto para derogar los artículos del Código de Faltas que penalizan la prostitución "escandalosa" y que a su criterio da lugar a abusos policiales .
"Ella me comentaba que era amenazada de muerte. Nunca dio nombres, pero señalaba a la policía de Rosario como responsable", reveló Di Pollina, quien en una ocasión estaba junto a Cabrera en el momento en que ésta recibió una intimidación que la motivó a pedir custodia permanente. Eso ocurrió el 9 de octubre del año pasado en la ciudad de Santa Fe. Para ese día estaba previsto un encuentro de Ammar en el local de Amsafé de la capital provincial al que irían meretrices de Rosario y la secretaria general a nivel nacional, Elena Reynaga.
"Sugestivamente, la noche anterior hubo una razzia de prostitutas callejeras y la mayoría no pudo concurrir al encuentro", comentó Di Pollina. Por ese motivo, Cabrera y otras compañeras se presentaron en su oficina del bloque de diputados socialistas. En ese momento, la mujer recibió un llamado telefónico desde la delegación rosarina de ATE, donde funciona la filial local de Ammar. Fue entonces cuando le comentaron a Cabrera que el gremialista Julio Leiva había recibido un mensaje telefónico: "Decile a Sandra que a la piba la encontrar muerta antes de la mañana", en referencia a su hija Macarena, de entonces 7 años.
En consecuencia, recordó el legislador, ese mismo día se presentó sobre tablas en la Cámara que integraba un proyecto de declaración de repudio a esas amenazas, firmado por los diputados de todos los bloques. "Se pensó eso como un mecanismo que permitiera proteger a las meretrices. Sandra me comentaba que autos de la policía la perseguían y la observaban, a modo de mensaje mafioso, a raíz de su discusión con estos sectores de la fuerza de seguridad. Ante cada caso yo le sugería que hiciera la denuncia judicial. Pero el repudio desde el plano político y las denuncias judiciales no alcanzaron (para evitar su muerte)". enviar nota por e-mail | | Fotos | | El socialista habló con el juez Carlos Carbone. | | |