 | miércoles, 11 de febrero de 2004 | Con el último suspiro Copa Libertadores: Vélez encontró el empate ante Maracaibo con un gol en contra de Pérez El equipo de Carlos Ischia jugó mal y estuvo cerca de una derrota histórica Cuando Vélez estaba a punto de sufrir una derrota histórica, el gol en contra de García le evitó un debut inesperado. Es que Maracaibo lo ganaba por la mínima diferencia y parecía que iba a concretar la primera victoria de un equipo venezolano en suelo argentino. Hasta que llegó esa última jugada fortuita que puso el definitivo 1 a 1.
Escasas situaciones y dominio alternado fue el denominador común de ese primer período. Las acciones del comienzo mostraron a Vélez más incisivo. Nada del otro mundo. Porque tuvo como único recurso ofensivo las gambetas de Patricio Pérez. Demasiado poco para romper la paridad.
Tan discreto fue ese período que apenas se puede contabilizar una pelota que peleó Zárate en el área y cuyo remate cruzó por delante del arco sin que nadie llegara a empujarla. Aunque el delantero también tuvo otra anteriormente que cabeceó débil y a las manos de Dudamel luego de un pelotazo largo de Chilavert.
El vértigo de Vélez fue decayendo y como contrapartida Maracaibo sorprendió. Le robó la pelota y con la conducción del ex River Rodrigo Riep pasó a dominar. Careció de consistencia y fuerza para que ese leve predominio tuviera eficacia. Intentó con centros intrascendentes y un par de remates de media distancia que no inquietaron.
Vélez chocó contra su impotencia y un Maracaibo que no se amilanó y cuando pudo le jugó de igual a igual.
Cuando se reanudó el partido, Vélez se quedó relamiendo el gol. El centro abajo de Gracián lo encontró a Obolo en posición inmejorable, pero llegó demasiado exigido y la tiró por arriba.
De todos modos, la impresión era que Maracaibo podía llegar a lastimar. Y lo concretó. Mariano Martínez recibió a espaldas de los defensores velezanos, eliminó a Chilavert y su centro fue cabeceado por Colliard al fondo. Cuando los hinchas de Vélez aún no salían de su asombro, Morón lo tuvo para liquidar pero frente a Chilavert la tiró junto al palo.
La necesidad obligó a Vélez a ir con decisión en busca del empate. Chocó una y otra vez con Maracaibo que se recostó contra Dudamel y prácticamente resignó toda pretensión ofensiva.
Y sobre el final, Jonás Gutierrez realizó una gran jugada por derecha y su centro encontró al venezolano García que la introdujo en su propio arco. Con esa conquista fortuita, los de Liniers evitaron una caída histórica. enviar nota por e-mail | | Fotos | | |