| sábado, 20 de septiembre de 2003 | Las intensas ráfagas de viento provocaron la muerte de un obrero Las ráfagas de viento que alcanzaron ayer a la mañana una velocidad de hasta 80 kilómetros por hora provocaron no sólo la caída de árboles, sino también la muerte de un obrero. Osvaldo Ojeda, de 46 años, estaba reparando el techo de una estación de servicio ubicada en Uriburu al 2000 cuando el viento "lo embolsó", según contaron sus compañeros, y lo tiró al piso.
De acuerdo al relato de los obreros que ayer, cerca de las 9, trabajaban en la estación de servicio, una ráfaga de viento muy fuerte desestabilizó a Ojeda y lo arrojó al vacío. Los trabajadores detallaron que la víctima se enganchó con una chapa de zinc, lo que contribuyó a que perdiera el equilibrio.
"Eramos tres arriba del tinglado, pero nuestro compañero era el único que no se había enganchado el cinturón", contó Miguel, quien también estaba retirando chapas del surtidor.
Los operarios trabajaban para la empresa Aníbal Di Renzo, que se hallaba desmantelando la estación para después empezar la construcción de una nueva con expendio de GNC.
Según informaron desde la comisaría 15ª, el operario murió al instante a causa del fuerte golpe que sufrió. El cadáver fue trasladado al Instituto Médico Legal para su autopsia.
Por otro lado, el fuerte viento también provocó la caída de un árbol sobre un automóvil. El Renault 12 break -color verde agua- estaba estacionado en la puerta de una vivienda ubicada en Francia al 3600 cuando cayó el ejemplar.
Lo curioso es que el dueño del vehículo dejaba su auto en ese lugar por seguridad, ya que a esa altura también se encuentra la comisaría 18ª. "Mi abuelo deja el auto acá para que no se lo roben", comentó la nieta del dueño del auto. Sin embargo, nada pudo contra la caída de la pesada rama. enviar nota por e-mail | | Fotos | | Otro accidente. Un árbol cayo sobre un auto. | | |