Año CXXXVI
 Nº 49.863
Rosario,
jueves  05 de
junio de 2003
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La pelea entre el reparto y la justicia
Los Martín Fierro a la TV y la radio vuelven a generar dudas y polémica
Canal 13 y América ganaron la mayor cantidad de premios, pero Telefé les birló el oro con "Los simuladores"

Orlando Verna / La Capital

Buenos Aires (enviado especial).- La fiesta de entrega de los premios Martín Fierro realizada anteayer en el Hotel Hilton de Buenos Aires volvió a demostrar que el reparto está muy lejos de la justicia. Y si bien Canal 13 se llevó 16 premios y podría considerarse el gran ganador del año, se quedó con las ganas, al igual que América y sus 11 galardones. Es que finalmente fue Telefé, con sólo siete galardones, el que se alzó con el Martín Fierro de Oro por "Los simuladores", en franca competencia con "Son amores" (cuatro premios) y "Tumberos" (seis premios), los dos programas con mejor rating y mayor aceptación del público durante 2002. Atrás quedaron Canal 7 con apenas uno ("Los siete locos") y Canal 9 que no obtuvo galardón alguno. Rosario no se fue con las manos vacías, gracias a dos profesionales ya acostumbrados al reconocimiento: Luis Rubio, quien junto a a su compinche David Rottemberg volvió al escenario por su trabajo humorístico en Radio Mitre, y Mónica Gutiérrez, quien se llevó el séptimo Martín Fierro de su carrera como mejor conductora de un programa periodístico, esta vez en el noticiero de América.
La conducción de la ceremonia estuvo a cargo de un Guillermo Andino sobrio como de costumbre y una Soledad Silveyra con aires de directora de escuela fiscal nacionalista, que festejó el triunfo de sus colegas con gritos y bravos.
A la fiesta de este año le faltaron las suspicacias de otras temporadas. El apoyo de los canales y los artistas no fue suficiente para que los tres lores de la producción independiente estuvieran presentes. Marcelo Tinelli, Mario Pergolini, Adrián Suar -a quien Pettinato comparó con Perón- legitimaron la ceremonia con sus productos y sus elencos, pero brillaron por su ausencia.
Sí estaba Carlos Avila, dueño de América, quien se mostró muy feliz por el desarrollo del encuentro. No hubo grandes discursos. Llama la atención cómo los ganadores repiten hasta el hartazgo los sectores de la producción técnica de sus programas, desaprovechando una tribuna pública delante de sus colegas y miles de espectadores.
Solamente Jorge Lanata se acordó de Santa Fe, Mónica Gutiérrez hizo una lista de noticias del pasado cercano que daban miedo y Damián Szifrón, el director de "Los simuladores", dijo no entender la lógica compensatoria de los premios, la misma que le hizo ganar el oro.
Sin embargo, hubo de todo en la alfombra roja del Hotel Hilton, en lo que a glamour se refiere. La delantera de Moria entró haciendo estragos enfundada en un vestido símil cuero mientras que Mirtha Legrand dio la nota con un modelo negro con mangas transparentes. Al igual que Susana Giménez no estaba nominada, pero ambas decidieron engalanar la fiesta.
Sin duda que la peor vestida fue Celeste Cid, que se puso un vestidito rosa con cuello alto que bien parecía una merengada con pirinchos. Descartando a las peso pesados, las más bonitas de la noche fueron Carla Peterson y Leticia Brédice. Una de negro, otra de blanco y con el cabello recogido, se llevaron todos los suspiros.
Por el lado de los varones, Alejandro Fantino supo conjugar sus pelos de león recién levantado con un traje gris oscuro y palomita, mientras Mariano Martínez hizo la del re-gato con camisa desprendida, el pelo atado y un ya inocultable romance con Marcela Kloosterboer.
Varios llegaron tarde a la ceremonia y otros se fueron temprano. Facundo Arana, Luis Majul, Antonio Carrizo, Celeste Cid, Julieta Díaz, Daniel Tognetti y Roberto Pettinato arribaron casi una hora después de comenzado el show. Por su parte, Mirtha Legrand, Susana Giménez y Jorge Lanata fueron los primeros en retirarse cuando el reloj marcaba la primera hora de ayer. Las estrellas también tienen horarios. Muchos dijeron que Macaya Márquez se tildó y se fue cuando Sergio Goycochea se llevo el Fierro por "Abanderados" dejando afuera a Sergio Gendler y Alejandro Fantino, nombres con algo más de trayectoria que el atajapenales de la selección argentina.
No solamente estuvieron presentes quienes subieron finalmente al escenario. También se pudo ver a una bellísima Teté Coustarot, a un cansadísimo Jorge Guinzburg y a un caricúlico Gabriel Corrado. Por las mesas también se vio a un elegante Horacio Cabak, a un enorme Gonzalo Bonadeo, a una pizpireta Claribel Medina, a un apocado Arturo Puig, a una espectacular Mariana Aria (el travesti de "Tumberos") y a Florencia Peña, una figurita repetida de los medios.
Claro que la fiesta terminó con pocas personas en las mesas, varios mareados y una hinchada de técnicos y actores festejando por "Los simuladores" y queriendo saludar a sus familias por los micrófonos. Afuera, en Puerto Madero, ya hacía un grado bajo cero y la sensación térmica se mezcló con el espíritu clientelista de una Aptra más cerca del reparto que de la justicia.



Jorge Lanata escucha las recomendaciones de Avila.
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