Año CXXXV
 Nº 49.591
Rosario,
miércoles  04 de
septiembre de 2002
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Escándalo en Santa Fe. Las visitas al dormitorio eran frecuentes
Otro ex seminarista relata un sórdido episodio del arzobispo
"Los dos abrazados, aunque vestidos, se daban besos en las mejillas sin ningún pudor", reveló un testigo presencial

Marcelo Carné / La Capital

Santa Fe. - La cuestionada conducta de monseñor Edgardo Gabriel Storni quedó aún más comprometida ayer con las revelaciones formuladas por el ex seminarista Pablo Esteban Ordano, quien aseguró ser testigo de un sórdido episodio sexual entre un aspirante a sacerdote y el prelado cuando éste era rector del seminario de la arquidiócesis capitalina.
En una carta abierta dirigida a la Iglesia de Santa Fe, Ordano reveló que "una noche subí al dormitorio de Storni, no me acuerdo para qué. Golpeé la puerta y me hizo pasar, entré y me encontré con que estaba acostado en la cama junto con un seminarista, los dos abrazados, aunque vestidos. No se sintieron incomodados por mi presencia, y durante los cinco o diez minutos que estuve delante de ellos, se daban besos en las mejillas sin ningún pudor por la situación. Yo retiré una bandeja que había ahí con un plato y salí".
Ordano, radicado en Chile, que pasó por el seminario santafesino entre 1979 y 1983, dijo estar dispuesto a regresar para declarar ante la Justicia, y afirmó que "en la carta argumento mi decisión de hacer público todo esto con una serie de citas bíblicas porque para mí es sumamente importante que se conozca la verdad".
En su misiva asegura que "en el seminario pasaron otras cosas de este tipo, y también más graves, pero cuento sólo este breve testimonio porque fui testigo directo de él. Es la punta de un iceberg, y es suficiente para fundamentar mi certeza acerca de las desviaciones morales de Storni, de lo que esto significó para muchos seminaristas y del daño que le hizo a la Iglesia aferrándose a su cargo, a pesar de su conducta".
Ordano ingresó en 1979, cuando tenía 14 años, al seminario arquidiocesano y abandonó la vocación sacerdotal en 1983. Al tomar conocimiento por los medios de comunicación del escándalo desatado en torno a la figura del arzobispo Storni a partir de las revelaciones de la periodista Olga Wornat en su libro "Nuestra Santa Madre", resolvió contar su experiencia.
En declaraciones formuladas desde Chile, Pablo Ordano, quien hoy tiene 37 años, relató que "el seminario fue reabierto en 1978 luego de estar varios años cerrado, y desde el primer momento Storni fue rector y vivía allí mismo con nosotros".
Recordó que "en aquel momento había mucha gente del interior y el seminario se abrió como Seminario Menor, es decir para muchachos en edad de escuela secundaria. Creo que recién en 1980 se empezaron a dar los cursos de filosofía".
Al detallar el episodio que presenció en el dormitorio del entonces rector Storni, Ordano sostuvo que "cuando vi eso tenía 14 o 15 años y en ese momento no le tomé el peso al hecho en sí, porque la mente tiene sus recursos para no enfrentarse a lo que no se puede soportar".

Más que normal
Según contó, "una noche entré al dormitorio de Storni supongo que después de la cena, aunque no recuerdo bien para qué. Pero lo cierto es que él estaba acostado en su cama, vestido, abrazado con un seminarista. Era una situación de afectividad un poco más de lo normal y no cambiaron para nada su actitud y ni se molestaron por mi presencia. Mientras estábamos allí conversamos algo pero seguían dándose besos en las mejillas y permanecían abrazados".
Añadió que "con la misma naturalidad con la que no intentó ocultar lo sucedido en la habitación, Storni nunca comentó el tema conmigo".
El ex seminarista afirmó que "las consultas y reuniones de los seminaristas con Storni en su dormitorio eran frecuentes y nada extrañas, porque ese no era un lugar vedado para nadie", al tiempo que agregó que en aquella época "el seminario tenía una disciplina muchas veces irracional, todo era muy estricto" y que "todos sabíamos del autoritarismo de Storni que claramente se potenciaba por la corta edad de los seminaristas, por la indefensión que había muchas veces y el grado de confianza que uno depositaba en él, lo que hacía muy difícil plantearle algún cuestionamiento".

Episodios similares
Consignó además que pese a conocer otros episodios similares, "por ahora solamente voy a hablar de este episodio porque me consta personalmente, lo vi, no me lo contaron, y es irrefutable para fundamentar mi convicción".
Por otra parte, Ordano negó haber brindado testimonio en el marco de la investigación encarada por el arzobispo de Mendoza, monseñor Arancibia.
"Indudablemente él tiene sus contactos en el Vaticano, porque de lo contrario no hubiera podido evadir el resultado de una investigación como la de Arancibia, que sin conocerla a fondo puedo suponer que allí deben haber constado hechos muchísimo más graves que el que yo presencié", remarcó.
Agregó que según su apreciación "todos los Seminarios Menores han fracasado. La adolescencia no es una edad para dejar la familia y es muy temprana para tomar una decisión tan importante como para casarse para toda la vida con la vocación sacerdotal".


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