David Fogarty
¿Será el Año del Caballo un éxito galopante o se verá plagado de conflictos? Algunos no parecen ser demasiado optimistas. Ayer se celebró el comienzo del Nuevo Año Lunar y los chinos, coreanos y otras comunidades del mundo rezaron por la paz y prosperidad después del no tan próspero Año de la Serpiente. Tras un año marcado por los atentados del 11 de septiembre en Estados Unidos, la guerra contra el terrorismo y la recesión económica, parece razonable asumir que este año será mejor. Aunque, lamentablemente, parece que no va a ser así. Los adivinos advierten que el 2002 estará marcado por conflictos, desastres naturales como incendios e inundaciones y posiblemente una mayor incidencia de afecciones cardíacas y circulatorias. En realidad, cualquier cosa "oriental" podría estar en problemas como Oriente Medio, Asia Oriental y Europa Oriental. Para mucha gente en Asia esos presagios no son preocupantes. En Beijing, miles de personas se congregaron en el Templo Baiyun (Nube Blanca) para rezar por la prosperidad del Año del Caballo. "Algunas personas piensan que este año no será muy bueno, pero no es tan seguro que será malo. Todo lo que puedo decir es que más vale que los chinos trabajen arduamente este año", dijo un monje del templo Jin'an de Shanghai. "Esto es por un año de paz, prosperidad para toda la familia y para que Buda nos proteja", dijo una mujer mayor, quien se encontraba entre los fieles que acariciaban a un mono de piedra para la buena suerte y quemaban incienso mientras rezaban para pedir por un buen año. "Algunas personas mayores me dijeron que tenga cuidado con cosas como accidentes en la carretera este año, no estoy realmente seguro de por qué", dijo Wang Lijuan, de 24 años. Por las dudas, Wang va a usar ropa roja este año. Se prevé que el 2002 producirá en China considerables cambios políticos y económicos, en tanto los líderes del país adoptaron la estabilidad social como lema. Este es el primer año en que China forma parte de la Organización Mundial de Comercio, lo cual dará lugar a significativas reformas, en tanto la economía se enfrenta a una recesión mundial. Citando la desfavorable secuencia de las estrellas y el conflictivo nacimiento del año lunar el 12 de febrero, los especialistas de feng shui dijeron que no hay mucho para celebrar este año. "El año nuevo nacerá cuando rija la incómoda combinación del oro y la frialdad. Este es un débil comienzo, por lo tanto, la economía no puede ser buena y el año próximo no puede ser mucho mejor que este", dijo Raymond Lai, experto en feng shui. (Reuters)
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