Se terminó el momento de los preparativos, búsqueda del equipo y espera de refuerzos para Central. Es tiempo de apelar a lo que se tiene a mano y capear un panorama que se presenta complicado. Y esta definición no sólo se trata desde la rigidez de los números por el promedio, sino teniendo en cuenta la realidad futbolística que gobierna a los dirigidos por Teglia. Precisamente apoyándose en esos vectores, el compromiso de hoy ante Lanús en la primera fecha del Clausura alcanza el rótulo de importante. Primero porque se trata del primer obstáculo de corte oficial que deberán sortear los canallas para engordar su promedio de cara al futuro. Y segundo porque de traer un resultado satisfactorio de su incursión por el sur de Buenos Aires se convertiría en la cuota de envión que necesita este cuerpo técnico para recuperar la confianza. Sobre todo se si refuta el detalle de que bajo el mando de Teglia el equipo todavía no conoce lo que significa embolsar tres puntos. En los seis partidos que condujo al equipo en el Apertura apenas empató tres y perdió los restantes. En lo que respecta al armado del equipo para el 2002 hubo espacio para la mutación de nombres y esquema táctico. Poco ha quedado de aquella formación diseñada en medio de las sierras tandilenses con Muñoz Mustafá (hoy en Tenerife) como uno de los baluartes de la defensa, el chueco García haciéndose de la conducción y el Pita Pierucci exhibiendo su apetito goleador. Ese cambio de nombres propios por diferentes motivos trajo consigo una movilización del modelo táctico. Por eso hoy para enfrentar al equipo del Cai Aimar, Teglia apelará a un soldado de experiencia como Javier Cappelletti y a un par de chicos como Talamonti y Ferrari con condiciones pero con escaso rodaje en la primera división. En la teoría, la inclusión de Cape y Ferrari por el andarivel derecho e izquierdo respectivamente, conlleva la sensación de que Teglia busca ganar el partido ante los granates por los costados y tratar de que Arias y De Bruno (potenciales encargados de la ofensiva) saquen provecho de su entendimiento. Después la posición de Rivarola sólo resigna protagonismo en el medio para volver a ocupar la línea defensiva y Vespa (ya recuperado de la contractura en el gemelo derecho) se corre un poco para jugar cerca del volante de Capitán Bermúdez. Pero claro, todo esto forma parte de las especulaciones que admite este sorpresivo cuadro al que tuvo que recurrir Teglia tras ventas y bajos rendimientos. Enfrente estará Lanús. Complicado rival si los hay para terminar con las pruebas. Aunque como viene la cosa, a Teglia y sus jugadores no les queda otra que apuntalar el objetivo trazado y mostrar que la inestabilidad que impera afuera de la cancha puede dejar de incidir a la hora de jugar.
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