Año CXXXV
 Nº 49.382
Rosario,
miércoles  06 de
febrero de 2002
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El fuego arrasó El Emporio del Bebé
Un espectacular incendio causó pérdidas totales en un negocio
Denuncian que curiosos aprovecharon el siniestro para robar mercadería del lugar

Cuando la madrugada de ayer los vecinos de Zeballos al 1700 esperaban que les repusieran el servicio de luz que había sido cortado a las 11 de la mañana del lunes por "desperfectos en cables de media tensión de la zona", el aire se empezó a enrarecer con un denso humo negro que ganó el cielo acompañado de llamas que según algunos frentistas de la cuadra "tenían cerca de 10 metros de altura". Algunos chispazos en los cables del tendido aéreo provocaron un cortocircuito y alcanzaron el depósito de una empresa que comercializa artículos para bebés. Así se desató un impresionante incendio que consumió no solo el edificio sino toda la mercadería que había en su interior causando pérdidas que fueron estimadas por su propietario en "más de 400 mil pesos". Cuatro dotaciones de bomberos "sin los más mínimos elementos" debieron trabajar más de ocho horas para apagar las llamas y, por la tarde, otra dotación tuvo que concurrir al lugar con el fin de anular un nuevo foco que se había desatado.
Todo ocurrió poco después de las 2 de la mañana cuando en el cuartel de Bomberos Voluntario se recibió el pedido de auxilio de los vecinos de El Emporio del Bebé, un comercio "con 40 años de antigüedad en el ramo" que se levanta en Zeballos 1739.
"Durante todo el lunes el problema eléctrico fue un desastre. No sólo que no había luz sino que los timbres sonaban solos, los vecinos tuvieron que desconectar sus electrodomésticos y había chispazos en los cables de la calle", resumió el dueño del local afectado, Saúl Bercovich.
"Uno de esos chispazos fue el que desató el incendio", dijo el empresario mientras junto a sus empleados trataba de rescatar la poca mercadería que quedó del siniestro. "Perdí todo. Hace unos días había recibido tres containers con mercadería importada y ahora está toda quemada. No sirve más y encima esto me ocurre en el peor momento de la historia económica del país. Te aseguró que de esto no me recupero más", explicó con un dejo de resignación.
Rápidamente el fuego se extendió por todo el depósito repleto de mercadería embalada y de fácil combustión tales como cochecitos para bebé, cunas y juguetes plásticos que fueron consumidos íntegramente por las llamas. Asimismo, el siniestro afectó seriamente el edificio comercial y provocó la caída del techo del depósito, sino que también destruyó totalmente los archivos y papeles de la administración y causó daños en algunas viviendas linderas que vieron resquebrajarse algunas paredes y romperse sus ventanas.

Vergüenza y robo
Al relatar lo sucedido, Bercovich puso el acento en que "los bomberos hicieron lo humanamente posible, todo lo que tenían a su alcance, pero el incendio no pudo ser controlado en su inicio porque no tienen los más mínimos elementos para apagar un incendio de estas características".
"La primera dotación que llegó al lugar lo hizo una hora después de que le dieran aviso los vecinos. A esa hora el fuego era inmenso y los bomberos entraron al local sin máscaras y con una manguera de agua. Cuando le pregunté si traían espuma para apagar todo el material inflamable me dijeron que no tenían", manifestó el empresario, quien confió que un bombero le dijo que "si en Rosario se incendia un edificio de 9 o más pisos, arriba se mueren todos porque la única escalera mecánica que hay llega hasta un piso 7".

Con refuerzos
Tras el arribo de la primera autobomba, y cuando el personal vio que no se podía combatir las llamas que seguían chamuscando toda la mercadería, otras cuatro dotaciones llegaron al lugar poco después de las 4 de la mañana y trabajaron hasta cerca del mediodía. Después, a media tarde, un nuevo llamado a los bomberos alertó sobre otro foco producido "seguramente por la remoción de la mercadería. Puede ser que abajo quede algo prendido pero eso sólo se irá viendo a medida que se saque todo lo quemado", confió un uniformado.
Finalmente, el empresario denunció que "durante el tiempo que duró el trabajo de los bomberos robaron mercadería que se salvó del fuego por unos 8 o 9 mil pesos. No se si fueron los bomberos o gente que entró al local. Lo que sí sé es que de aquí se llevaron muchas cosas nuevas y sanas", concluyó.



En el comercio de Zeballos al 1700 no quedó nada en pie.
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