Pan y trabajo. Miles de desocupados confluyeron ayer hacia la Plaza de Mayo para demandar la creación de un millón de puestos laborales y amenazaron con realizar la semana próxima una nuevo "piquetazo nacional", que contemplaría el corte de rutas en todo el país, en caso de no recibir respuestas positivas a sus demandas en una reunión que mantendrán mañana con el presidente Eduardo Duhalde.
La movilización, que comenzó el domingo a la noche desde el populoso partido bonaerense de La Matanza y recorrió 42 kilómetros cruzando toda la Capital Federal hasta arribar a la Plaza de Mayo, fue realizada por desocupados enrolados en la Corriente Clasista y Combativa (CCC) y los gremios agrupados en la Central de Trabajadores Argentinos (CTA).
Adhirieron a la protesta distintas fuerzas políticas como el Partido Comunista (PC), el Partido Obrero (PO) y la Izquierda Unida (IU), además de vecinos autoconvocados y algunos comerciantes de los barrios porteños por los que transitó la marcha.
Los líderes piqueteros Luis D'Elía y Juan Carlos Alderete dieron por concluida la movilización frente a la Pirámide de Mayo y anunciaron que mañana, a las 9, serán recibidos por Duhalde, tras lo cual se realizó la desconcentración en absoluto orden.
La advertencia
Los dirigentes advirtieron que, de no recibir respuestas a sus reclamos, se profundizará el plan de acción con "un nuevo piquetazo" a nivel nacional, que retomará la modalidad de los cortes de rutas en distintos puntos del país.
El grueso de los manifestantes que colmaron la plaza corearon en reiteradas oportunidades los cánticos "que se vayan todos, que no quede ni uno solo" y "pan, trabajo, Duhalde al carajo".
Los desocupados permanecieron sólo unos minutos en el histórico paseo público ubicado frente a la Casa Rosada, ya que el acto central se desarrolló poco antes en la Plaza de los Dos Congresos.
Allí hablaron, entre otros, desde un palco improvisado en un camión, el periodista y escritor Miguel Bonasso, el docente Hugo Yasky, el estatal Pablo Michelli y los líderes piqueteros Alderete y D'Elía.
En las alocuciones se hizo hincapié en la necesidad de que se ponga punto final al corralito financiero, se reclamó a viva voz el cumplimiento de la promesa de crear un millón de puestos de empleo y se pidió la renuncia de todos los miembros de la Corte Suprema de Justicia.
También se demandó un seguro de empleo de 380 pesos para jefes/as de familia desocupados, más 60 por hijo. Y se exigió la liberación de los dirigentes detenidos por cuestiones sociales.
D'Elía y Alderete, quienes alternaron el uso del micrófono, resaltaron la masiva concurrencia a la protesta y el apoyo recibido por vecinos y comerciantes porteños.
En compañía de González, la docente Marta Maffei, los diputados Ariel Basteiro, Alicia Castro y Marcela Bordenave, D'Elía enfatizó: "Hoy está naciendo una nueva criatura, que es la formidable alianza entre trabajadores, desocupados, vecinos y comerciantes".
Alderete, a su turno, calificó al de ayer como "un día muy especial" y alertó: "Los gobernantes siguen sordos y ciegos ante nuestros reclamos por educación, trabajo y salud para todos".
En tanto, el titular de la CTA, Víctor De Gennaro,dijo que "Duhalde tiene que elegir entre hacerle caso al FMI y al presidente de los Estados Unidos, George Bush, quien le exigió definiciones, o al reclamo popular".
Por su parte, Castro reiteró su convicción de que lo ideal para superar la crisis, tras el prematuro alejamiento de Fernando de la Rúa, hubiera sido "llamar a elecciones". Y estimó que la gente no reprobaría al gobierno de Duhalde "si se les da soluciones a sus reclamos".
Finalmente, Yasky, titular del Sindicato Unico de Trabajadores de la Educación Bonaerense (Suteba), destacó que "la letra con hambre no entra", por lo que insistió en que se den respuestas a las demandas sociales para combatir la pobreza.