Año CXXXIV
 Nº 49.251
Rosario,
miércoles  26 de
septiembre de 2001
Min 9º
Máx 16º
 
La Ciudad
La Región
Política
Economía
Opinión
El País
Sociedad
El Mundo
Policiales
Escenario
Ovación
Suplementos
Servicios
Archivo
La Empresa
Portada


Desarrollado por Soluciones Punto Com





Buscan a 400 personas para interrogarlas
El FBI tiene centenares de sospechosos pero un solo detenido con cargos firmes
Ninguno de los cómplices de los 19 kamikazes fue detectado. Un médico saudita quedó libre ayer

Nueva York.- El FBI realizó centenares de detenciones y estableció una enorme cantidad de indicios pero pocos sospechosos de complicidad con los hechos fueron apresados, a dos semanas de los atentados del 11 de septiembre en Nueva York y en Washington. La oficina federal busca a unas 400 personas para interrogarlas, pero hasta hoy sólo un hombre ha sido instruido de cargos.
Un primer balance de la investigación más vasta de la historia señala incluso otra verdad: ninguno de los cómplices de los 19 terroristas fue individualizado. Ayer el FBI debió aclarar que se levantaron los cargos que pesaban sobre un médico árabe de Texas que fue detenido. Al Badr Al-Hazmi estuvo arrestado en Nueva York como "testigo material" de los ataques; ahora, las autoridades confirmaron que quedó en libertad y que regresaba a Texas.
El saudita Al-Hazmi, de 34 años, hacía una residencia médica en radiología en el Centro de Ciencias de la Salud en la Universidad de Texas. En los días previos a los ataques había estado trabajando en un hospital militar en la base Lackland de la Fuerza Aérea en San Antonio.
Los números de la investigación, preparada por un ejército de 7.000 agentes y analistas del FBI, son todos de tres o cuatro cifras: 352 personas detenidas, más de 400 buscadas para ser interrogadas y 3.400 mandatos para comparecer emitidos en todo Estados Unidos.
Pero a pesar de todo, como confesó una fuente anónima relacionada con la investigación al New York Times, "hasta este momento no podemos relacionar a ninguna de estas personas con las otras 19", que se inmolaron en los atentados. Una realidad que preocupa, incluso porque se relaciona con el estado de alerta por los riesgos que aún corre Estados Unidos.
"Hemos descubierto individuos, reveló el ministro de Justicia, John Ashcroft, entre ellos personas que podrían tener relaciones con los secuestradores, que intentaron de manera fraudulenta obtener autorización para el transporte de materiales peligrosos".
Los terroristas habían tratado de apoderarse de aviones para fumigaciones agrícolas -los vuelos agrícolas fueron retomados en Estados Unidos, después de dos días de suspensión por precaución-, y en Florida se supo que alguien pidió un préstamo al Departamento de Agricultura para adquirir un avión. El presidente de un banco de la Florida dijo haber sido informado que uno de los sospechosos de piratería aérea en los ataques trató de conseguir el préstamo para comprar un avión de fumigación agrícola.
El testimonio de los arrepentidos de Al Qaeda, el último de los cuales es el argelino Ahmed Ressam, habla de experimentos con cianuro efectuados en los campos de adiestramiento en Afganistán, con el fin de utilizarlos como armas de destrucción de masas.
En este escenario, la frustrada individualización de los cómplices de los terroristas preocupa a los investigadores.
"El FBI advirtió a todas las organizaciones de seguridad que permanecieran en estado de alerta", dijo Ashcroft. Mientras tanto, crece la presión relacionada con las investigaciones sobre todo en los aeropuertos, donde son estudiados los antecedentes de todo el personal. Hay muchos elementos que hacen pensar en la posibilidad de que los secuestradores no llevaron ellos solos a bordo los pequeños cuchillos que utilizaron sino que supuestamente alguien les permitió encontrarlos escondidos en los asientos. Dos armas de este tipo fueron halladas en otros dos aviones que quedaron en tierra el 11 de septiembre, uno de los cuales debía viajar a Europa.

Un único sospechoso firme
Hasta ahora, el único personaje individualizado por el FBI que podría tener una relación directa con los terroristas es Zacarias Moussaoui, en la cárcel desde el 17 de agosto en Estados unidos, de quien el FBI sospecha que pudo haber sido el integrante número 20 del comando.
No parecen haber avanzado las indagaciones en relación con Nabil Al-Marabh, un presunto seguidor de Bin Laden detenido en Chicago.
También la individualización de dos hispanos que ayudaron a tres terroristas a obtener un documento de identidad en Virginia se reveló como un avance de escaso relieve. Los dos hombres se prestaron sólo a firmar documentos para los árabes sin saber quiénes eran en realidad.
De gran interés es en cambio individualizar al presunto "tesorero" del grupo. Según el semanario Newsweek, se llama Mustafa Ahmed y vive en los Emiratos Arabes Unidos.
EL 4 de septiembre, Mohamed Atta, el líder del comando suicida, les envió un paquete desde Florida y, según el semanario alemán Bild, en el paquete había dinero adelantado a los terroristas que habrían gastado, en total, poco más de 200 mil dólares para organizar el ataque. (Ansa y Reuters)



Los once comandos suicidas que fueron identificados.
Ampliar Foto
Notas relacionadas
Sospechas sobre los servicios islámicos
Diario La Capital todos los derechos reservados