Año CXXXIV
 Nº 49.220
Rosario,
domingo  26 de
agosto de 2001
Min 14º
Máx 20º
 
La Ciudad
La Región
Política
Economía
Opinión
El País
Sociedad
El Mundo
Policiales
Escenario
Ovación
Suplementos
Servicios
Archivo
La Empresa
Portada


Desarrollado por Soluciones Punto Com






Quedará develada la identidad de los testigos en la causa de la Amia
En septiembre serán puestos en el mismo recinto que los acusados del atentado

Los testigos que declararon bajo reserva de identidad durante la instrucción de la causa por el atentado terrorista contra la Amia revelarán su filiación al comparecer frente al estrado el 24 de setiembre próximo en el juicio oral por la masacre.
Luego de prestar declaración en la sala de audiencias, donde se presentarán públicamente con sus datos filiatorios reales, los testigos serán incorporados a un programa de seguridad de la Oficina de Protección de Testigos que depende del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos.
La oficina, creada durante el gobierno del ahora detenido ex presidente Carlos Menem, ha brindado protección a 30 personas desde marzo de 1998 a junio del 2001, según datos oficiales.
Cambio de domicilio, otra ubicación laboral y hasta el otorgamiento de una nueva identidad forman parte de los beneficios que ha ofrecido el gobierno -que destina sólo 300 mil pesos anuales al programa- a los testigos enmarcados en el régimen de protección, así como a sus cónyuges y sus hijos.
Desde el mes próximo, el sistema será aplicado a testigos del primer proceso por un acto de terrorismo internacional que llega a juicio oral, el cual podría culminar con una condena a reclusión perpetua para el ex comisario bonaerense Juan Ribelli, los ex subcomisarios Raúl Ibarra y Anastasio Leal, el ex oficial Mario Barreiro y el reducidor de autos robados Carlos Telleldín.

La figura del "arrepentido"
Las personas amparadas por la oficina son, en una mayoría de casos, testigos en causas penales por tráfico de drogas.
Sin embargo, fuentes judiciales aseguraron que entre los 30 testigos protegidos por la oficina figuran imputados "arrepentidos" o ciudadanos que cooperaron para esclarecer ilícitos ajenos el narcotráfico, como hechos de corrupción.
El juez federal Juan José Galeano, que instruye la causa por el atentado que el 18 de julio de 1994 derrumbó la sede de la Amia y mató a 85 víctimas, interrogó en los últimos siete años a varios testigos bajo estricta reserva de identidad.
En el expediente, los autores de esos testimonios aparecen identificados por un número ("testigo 1", "testigo 2") y sus dichos son volcados al sumario con expresa omisión de cualquier dato que pueda individualizarlos. Se eliminan, por ejemplo, referencias a lugares de trabajo, profesión, características personales, radicación.
Los datos filiatorios y el testimonio completo de las personas no identificadas en la causa son celosamente preservados en una caja de seguridad, dentro de sobres lacrados.
Pero al comparecer ante los jueces Miguel Pons, Gerardo Larrambebere y Guillermo Gordo -integrantes del tribunal que ventilará en un juicio público el caso- los testigos secretos deberán dar a conocer su identidad. Y lo harán en presencia de los acusados por las 85 muertes que provocó el atentado.



El juez Galeano interrogó a las personas en secreto.
Ampliar Foto
Notas relacionadas
El gobierno, obligado a dar protección
Diario La Capital todos los derechos reservados