 |  | Independiente fue del nocaut a una goleada Tras ir perdiendo, lo pudo dar vuelta y terminó aplastando a Vélez Sarsfield
 | Tras ir perdiendo y estar al borde del nocaut, Independiente apeló a la juvenil sapiencia de Livio Prieto y a la contundencia de Diego Forlán para recuperarse en el segundo tiempo y golear 4 a 1 como visitante a Vélez Sarsfield, que terminó rendido y sin ofrecer respuestas anímicas ni futbolísticas. La multitud que llevó Independiente al estadio Amalfitani festejó durante largo rato la valiosa victoria, que le permite al equipo dirigido por Enzo Trossero iniciar con las mejores perspectivas el Apertura y a su vez llegar con el pecho inflado al clásico del próximo domingo ante un Racing que también viene de ganar en el debut. El primer tiempo tuvo varios condimentos para destacar. Porque Independiente fue el encargado de ponerle el vuelo futbolístico al partido, pero no tuvo profundidad para golpear en la red rival. Como contrapartida, Vélez pudo haberlo liquidado en el primer tiempo pese a que de movida mostró un planteo especulativo. Después de aquel remate lejano y perfecto de Hidalgo que puso a Vélez 1-0, el local dispuso de tres situaciones para aumentar. La más propicia fue el penal dilapidado por Federico Domínguez a los 25, cuando la tiró afuera cerca del palo izquierdo de Rocha. Las otras dos estuvieron en los pies del propio Domínguez, quien fue tapado por Rocha en una entrada franca como centrodelantero, y de Buján, cuyo remató alcanzó a tocar el horizontal. Independiente debió esperar que se cumpliera la primera media hora para adueñarse definitivamente del juego. La igualdad sobrevino a los 40, cuando Silvera bajó un centro de cabeza con mucha inteligencia y la dejó servida para el zurdazo seco y goleador de Forlán. El ingreso de Prieto por Víctor López tras el descanso le otorgó mayor dinámica y claridad al ataque rojo, que ya a los seis se puso 2-1. Forlán sacó un derechazo de sobrepique, Gastón Sessa la alcanzó a manotear pero se le metió. Sobre los 15, Mariano Pernía desbordó por izquierda y envió un centro que Sessa no hizo más que amortiguar para una nueva aparición goleadora del uruguayo. Con la diferencia de dos goles, Independiente comenzó a tocar y a triangular de la mano de Prieto, para deleite de una hinchada que alentó sin parar y volvió a esbozar esa sonrisa enorme que tanto se le negó en el torneo anterior. El encuentro ya estaba definido cuando Silvera marcó el cuarto, a los 26. El ex Unión le dio desde afuera del área, a la carrera y a colocar. Un verdadero golazo. Así las cosas, Vélez dejó la imagen de un equipo perdido, sin ideas ni convicción. Independiente lo supo aprovechar. Y disfrutar.
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