Año CXXXIV
 Nº 49.178
Rosario,
domingo  15 de
julio de 2001
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La porteña iglesia del Pilar quedó sitiada por manifestantes durante varias horas
Cavallo tuvo que soportar insultos y huevazos en el casamiento de su hija
Trabajadores de Aerolíneas "empapelaron" con calcos el auto de la novia y le pincharon las gomas

Empleados de Aerolíneas Argentinas, de la Ansés y decenas de personas que se convocaron espontáneamente frente a la iglesia del Pilar insultaron y tiraron huevos anoche a los concurrentes a la boda de la hija del ministro de Economía, Domingo Cavallo, Sonia, y el economista norteamericano Daniel Fitzgerald Rundee. Durante la protesta frente a la tradicional capilla del barrio porteño de Recoleta, dos manifestantes fueron detenidos por la Policía Federal, tras corridas y forcejeos en los que algunas personas sufrieron sofocones y heridas leves.
Tras la ceremonia religiosa, de la que Cavallo, su esposa Sonia Abrazián, y la pareja de contrayentes lograron salir en un espectacular operativo de distracción, la protesta continuó en el hotel Alvear, situado a dos cuadras.
A las 23, el presidente Fernando de la Rúa llegó al lugar de la fiesta pero entró por la zona de garages del hotel y su arribo pasó inadvertido, tanto del periodismo como de los manifestantes, que ya habían crecido en gran número ya que se sumaron los empleados de la Ansés y gente que pasaba por el lugar.
Cavallo soportó insultos, huevazos y botellazos lanzados por los trabajadores de Aerolíneas Argentinas.
Cavallo enfrentó insultos al llegar con su hija Sonia y luego, al terminar la ceremonia, quedó cercado en la iglesia casi dos horas antes de poder dirigirse al hotel Alvear, donde se realizó la fiesta.
Alrededor de las 23 llegó a la fiesta de casamiento el presidente Fernando de la Rúa, quien logró evitar a los manifestantes que ya se habían desplazado desde la iglesia al hotel, ambos ubicados en Recoleta.
En las puertas del hotel Alvear se sumaron a la protesta trabajadores de la Ansés, quienes piden que el gobierno no aplique el recorte en las jubilaciones previsto en el nuevo paquete de ajuste.
La hija de Cavallo, Sonia, contrajo matrimonio con Daniel Rundee, un joven de nacionalidad norteamericana a quien conoció en la universidad de Harvard.
Minutos después de las 21, al finalizar la ceremonia religiosa, tanto el jefe del Palacio de Hacienda como los novios e invitados tuvieron que guarecerse en un patio interno del templo para evitar los huevos y las botellas de plástico que arrojaban gremialistas y trabajadores de Aerolíneas Argentinas.
Durante más de una hora todos permanecieron en el templo hasta que finalmente algunos invitados lograron dejar el lugar. Cavallo, sin embargo, tuvo que permanecer casi dos horas en la Iglesia, cercado por los manifestantes. Incluso trascendió que el ministro habría querido salir por el tradicional cementerio de La Recoleta a través de una puerta lateral de la iglesia, pero los manifestantes se lo habrían impedido.
Su hija sí logró hacerlo, junto a su madre, cubierta completamente con una capa negra con capucha.
Cerca de las 23, Cavallo ingresó finalmente al hotel Alvear, ubicado a metros de la iglesia, donde se realizaba la fiesta de casamiento detrás de un fuerte vallado y un importante cordón formado por la guardia de infantería de la Policía Federal.
En tanto, los manifestantes se acercaban hasta la puerta del coqueto hotel donde se hallaba Cavallo, quien había salido del templo sin que finalmente se conociera la forma en que lo hizo.

El novio saludó en el atrio
Apenas terminó la boda, el joven Rundee, tal vez desinformado, salió al atrio y saludó con su mano izquierda a los manifestantes, desde donde partieron los primeros proyectiles.
Cerca de las 20.30, la joven Sonia y su padre habían arribado a la iglesia, en cuyas adyacencias los esperaba un numeroso grupo de personas que, lejos de desearle felices augurios, los recibieron con insultos a granel tras burlar el importante dispositivo de seguridad desplegado por la Policía Federal.
Allí, el padre y la hija tuvieron que demorar su descenso del Alfa Romeo que los condujo hasta el lugar. Minutos antes, había llegado la esposa del ministro, Sonia Abrazián de Cavallo, ataviada con un elegante vestido largo color celeste, quien también debió soportar consignas en contra suya y de su marido.
Los trabajadores desplegaron una bandera y exhibieron remeras con la leyenda "Salvemos a Aerolíneas" y, mientras coreaban el nombre de la empresa, se escuchaba gritar "Nos entregaste, hijo de p...", en alusión a Cavallo.
Mientras la ceremonia se realizaba en forma simultánea en castellano y inglés, dado el origen del novio, en el exterior de la parroquia el auto del ministro y el Peugeot 505 de la custodia eran literalmente empapelados con calcomanías que rezaban la leyenda "Todos somos Aerolíneas" y eran desinflados sus neumáticos.
Pero las consignas no terminaron allí. También se escuchó gritar "Pan, trabajo, ajuste al carajo"; "Hay que risa que me da, vinieron a la Iglesia y lo que saben es robar", o "Cavallo no se vende, se alquila y se permuta, ministro hijo de p...".
Entre los invitados pudo verse al canciller Adalberto Rodríguez Giavarini, el ex ministro de Educación Juan Llach, el economista Adolfo Sturzenegger, el ex titular de la Sociedad Rural Guillermo Alchourón, y figuras de la farándula como el modista Gino Bogani, el autor Hugo Moser y su esposa, la actriz Estela Maris Lanzani, y el peinador Roberto Giordano, entre otros.
La situación generó que dos bodas que se tenían que realizar luego de la de Sonia tuvieran que suspenderse: pudo verse a las novias caminando por el lugar, a la espera de que retorne la calma.



La manifestación se agolpó frente a la iglesia del Pilar.
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