Año CXXXIV
 Nº 49.153
Rosario,
miércoles  20 de
junio de 2001
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Osteoporosis: Frágiles y quebradizos
La densitometría permite detectar y prevenir la pérdida de masa ósea, presente en una de cada tres mujeres

Belén Travesaro

Desde hace dos años se viene realizando en el país el programa de detección y prevención de la osteoporosis, afección que provoca la disminución progresiva de la masa ósea. El programa se basa en la medición de la densidad mineral ósea (densitometría), bajo la supervisión de médicos especialistas. El examen es aconsejable en mujeres posmenopáusicas con baja ingesta de calcio; quienes hayan ingerido corticoides en forma prolongada y enfermos de artritis reumatoidea, entre otros.
En el marco de la campaña trabajan cinco equipos de médicos de la Capital Federal, y 15, en el interior del país. En nuestra ciudad, los exámenes se desarrollan en la sede de la Asociación de Reumatología. El presidente de la entidad, el doctor Fernando Ramos, explicó a La Capital en qué consiste el examen y qué beneficios aporta.
"Mediante un desintómetro óseo aplicado en el antebrazo detectamos si una persona tiene disminución de la masa ósea, lo que se llama osteopenia. De confirmarse, esto no siempre equivale a padecer osteoporosis".
Ramos aclara que el citado estudio "no es tan preciso", ya que no distingue si la osteopenia se trata de osteoporosis. "Si al paciente se le detecta osteopenia, los especialistas sugerirán al médico de cabecera que complete el examen con una desintometría ósea del cuello femoral o de la columna lumbar".
Según estándares establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS), una densidad mineral ósea es normal cuando la pérdida de hueso es menor al 10%. Cuando es entre 10 y 25%, se está en presencia de una osteopenia y, se trata de osteoporosis, cuando el paciente ha perdido más del 25% de masa ósea con respecto al valor promedio del adulto joven.
"El paciente llega a la densitometría derivado por médicos clínicos, reumatólogos, endocrinólogos, ginecólogos o traumatólogos", agrega Ramos.
La campaña a nivel nacional es una iniciativa del laboratorio Merck Sharp & Dohme. En nuestra ciudad, los interesados en realizarse el estudio deben dirigirse a la Asociación de Reumatología, bulevar Oroño 1187 (1º piso), o llamar al teléfono 4488771, de 18 a 21, de lunes a viernes.

Ingesta de calcio
El especialista en reumatología aclaró que la densitometría ósea es aconsejable en las mujeres posmenopaúsicas; personas que hayan recibido corticoides en forma prolongada y enfermos de artritis reumatoidea (además de inflamación de las articulaciones, puede provocar disminución de la masa ósea).
La osteoporosis se presenta con mayor frecuencia en personas de baja estatura, con baja ingesta de calcio, antecedentes de fracturas patológicas, fumadores y consumidores de alcohol y café. "Estos últimos son factores de riesgo que disminuyen la masa ósea", agrega.
Ramos explica que las fracturas relacionadas con la osteoporosis son las denominadas patológicas, que poseen ciertas localizaciones y características. Aparecen donde no ha habido un traumatismo importante, sino ante un tropezón o un movimiento brusco. Suceden habitualmente en el cuello femoral, cadera, muñeca; en menor medida, en hombros y la columna vertebral (la vértebra se deforma y se transforma en algo parecido a una cuña).

El ladrón silencioso
La osteoporosis es un problema muy extendido: se calcula que lo padece 1 de cada 3 mujeres después de la menopausia, y 1 de cada 8 hombres. La enfermedad aumenta el riesgo de fractura.
De ella se dice que es "el ladrón silencioso", porque no suele presentar síntomas, y por lo general, se descubre cuando surge la fractura de muñeca o cadera, tras una simple caída.
Estas fracturas, en particular las de cadera y vértebras, son muy dolorosas, y producen una discapacidad que afecta la habilidad laboral y la independencia.
La fractura de muñeca puede dejar una deformidad residual característica, ya que el paciente no siempre puede recuperarse por completo. En tanto, la fractura de cadera, particularmente la del cuello del fémur, es la más temida, ya que requiere intervención quirúrgica.
Las fracturas vertebrales son bastante frecuentes en las mujeres, que al envejecer notan que pierden altura o la espalda se encorva. Esto se debe a que las vértebras de la columna se vuelven tan débiles que un sencillo movimiento provoca la fractura o el aplastamiento. La mayoría de estas fracturas son asintomáticas.

Huesos y menopausia
La osteoporosis es una enfermedad que disminuye la densidad de los huesos, volviéndolos "porosos", más frágiles, débiles y quebradizos. La afección se relaciona con la disminución de estrógenos, por lo que después de la menopausia, las mujeres aumentan el riesgo de desarrollarla.
La masa ósea crece hasta los 25-30 años de edad. A partir de entonces, comienza a disminuir a un ritmo de 0,5% por año. Pero la pérdida ósea se acelera notablemente después de la menopausia, cuando los ovarios dejan de producir estrógeno. Esta hormona femenina es fundamental para mantener los huesos fuertes, y sin ella, el esqueleto pierde uno de sus principales componentes: el calcio.
Las mujeres que tienen ausencia prolongada de la menstruación, o aquellas a quienes les extirparon los ovarios, se encuentran más expuestas a padecerla, así como los afectados de hipertiroidismo, enfermedad hepática o anorexia nerviosa. La falta de actividad física también contribuye a su aparición.

Lácteos y vegetales
Cuando la mujer llega a la menopausia suele requerir tratamientos que aumenten la densidad ósea, tales como la terapia de reemplazo hormonal, ejercicio físico, e ingesta de calcio y vitamina D.
En los casos donde la enfermedad ha avanzado se administran drogas pertenecientes a la categoría de los bifosfonatos, que han demostrado una alta eficacia para aumentar la masa ósea en la columna vertebral y la cadera.
Lo ideal es prevenirla desde temprana edad, antes de llegar al "pico máximo" de densidad ósea (35 años). Una de las principales medidas preventivas es la ingesta diaria de calcio (contenido especialmente en lácteos y vegetales frescos), en especial durante la infancia, adolescencia, al amamantar y tras la menopausia. Otras acciones recomendables son realizar actividad física regular, evitar el cigarrillo, el café y el alcohol, que aceleran la pérdida de masa ósea.



El doctor Fernando Ramos.
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