Año CXXXIV
 Nº 49.135
Rosario,
sábado  02 de
junio de 2001
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Un museo porteño pretendía llevárselas y una pueblada no lo permitió
La comunidad de Pérez impidió el retiro de dos históricas locomotoras
Perón, Evita y el príncipe de Gales viajaron en convoyes encabezados por las viejas máquinas en los años 50

Delcia Karamoschon

Pérez. - Convocados por el intendente Fernando Ramírez, más de 200 vecinos y representantes de distintas instituciones impidieron que dos históricas locomotoras y un guinche fueran trasladados a un museo porteño. Los manifestantes se concentraron en los talleres ferroviarios y pacíficamente cruzaron frente a la máquina que pretendía trasladar los elementos, vehículos particulares, municipales y hasta una autobomba de los bomberos.
Las unidades que desataron esta reacción popular son la máquina a vapor La Emperatriz Nº 191, la diesel General Electric Nº 7.227 y un guinche que representa una reliquia ya que es el único que queda en su estilo.
El municipio convocó a los vecinos a media mañana de ayer y en pocos minutos, familias, escolares, docentes, empleados municipales que volvían a sus casas, representantes de las fuerzas vivas del pueblo y funcionarios comunales se presentaron en el portón principal de la Cooperativa Ferroviaria.
Dentro de este inmenso predio -ubicado sobre la ruta nacional 33- se encuentran las tres unidades que miembros del Ferroclub pretendían trasladar a Buenos Aires. Alertado por funcionarios de la cooperativa, el intendente optó por llamar al pueblo para impedir su retiro, pedido que tuvo una inmediata respuesta.
"La emperatriz no se mueve de acá. No queremos acaparar todo pero hay cosas que no se negocian", sentenció Ramírez. "Las personas del Ferroclub venían a llevarse las maquinas para repararlas y luego las entregarían aparentemente al museo del Enabief (Ente Nacional de Bienes Ferroviarios)", explicó el mandatario.
"Ellos se presentaron alegando que en 1993 el Gobierno Nacional les había cedido estos elementos. Ese mismo año fue cuando se llevaron todo de acá. Pero nosotros le planteamos que el gobierno ya no es el mismo y el ejecutivo municipal tampoco. También le recalcamos que si tanto les interesaban las locomotoras hubieran venido hace ocho años, ahora vamos a impedir que se las lleven porque tenemos un proyecto de recuperación del patrimonio ferroviario", afirmó el jefe comunal.
"Sabíamos que había tratativas para llevárselas porque la estaban reacondicionando, pero no conocíamos la fecha cierta de ese retiro. Sólo teníamos como dato que habían pedido permiso de circulación a los distintos entes privados que tienen los corredores Casilda-Rosario y Rosario-Buenos Aires", explicó a La Capital Enzo Gallo, coordinador general de Obras y Servicios Públicos.
"A la mañana llegó un convoy de la línea Buenos Aires Pacífico (BAP) con cuatro vagones que operaban como freno del tren, tenían el propósito de engancharlas y lograron hacerlo e incluso las arrimaron a las vías. Pero ante la oposición pasiva de la población, que duró cuatro horas, se retiraron", detalló el funcionario.

El taller más grande de Sudamérica
"El intendente Ramírez tomó la decisión de no permitir el retiro de las locomotoras alegando que están destinadas para el museo ferroviario que se emplazará en esta ciudad. Nuestra iniciativa es coherente, queremos hacer un museo en la localidad donde se encuentra emplazado el taller más grande de Sudamérica", enfatizó Gallo.
La decisión del gobierno comunal forma parte de un proyecto que consiste en recuperar la identidad de Pérez a través del ferrocarril que fue su fuente principal de trabajo y que con orgullo esgrimió contar con el taller más importante de Sudamérica.
"La ley provincial 11.153 nos ampara ya que declara como patrimonio provincial las estaciones ferroviarias y los materiales bibliográficos, fotográficos, maquinarias y demás elementos ferroviarios en el punto geográfico en que se encuentren con el fin de ser preservadas para historia de futuras generaciones", explicó.
Se suma a esta ley, el decreto municipal que declara a esos bienes como patrimonio del futuro museo y una ley impulsada por el senador Alberto Becani tratada sobre tablas y promulgada este jueves que declara a estos bienes cuestionados como patrimonio de Pérez.
La propuesta de recuperación del patrimonio local ya cuenta con otros logros entre la que se encuentra la ex casa del jefe del ferrocarril -luego hospital ferroviario- recientemente reacondicionada. Otra edificación contigua ocupa el geriátrico, hoy a cargo de la Municipalidad, y en un par de meses serán inauguradas las obras de reciclaje de la estación de trenes y una importante franja de terrenos que fueran cedidos para su uso por el Nuevo Central Argentino (NCA) donde estará el Parque de la Identidad.
En este predio está planeado instalar las máquinas en cuestión con sus respectivos vagones. Las autoridades no descartaron la posibilidad de que La Emperatriz pueda ser reparada para que realice un pequeño transito entre Casilda y Rosario integrando un elemento más de motivación para la reactivación de la región.
"El diálogo con el presidente de la comisión encargada del retiro de las unidades fue muy bueno. Incluso nos mostró fotos de cómo restauraron máquinas similares que fueron rescatadas y reparadas por el museo. Asimismo, el intendente les propuso una reunión para ultimar detalles de las gestiones correspondientes que nos permitirán el recupero de estos elementos históricos", resumió Gallo en un claro mensaje de que las maquinas se quedan en Pérez como parte del patrimonio local.


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