Año CXXXIV
 Nº 49.132
Rosario,
miércoles  30 de
mayo de 2001
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La lucha electoral se traslada a Buenos Aires

Buenos Aires. - Si no fuera por las referencias a Carlos Gardel, cualquiera confundiría al tradicional barrio del Abasto de Buenos Aires con una ciudad peruana. Es que el escenario se presta para la confusión: carteles del candidato presidencial peruano Alejandro Toledo se mezclan con los de su rival, Alan García, desplazando a la propaganda de los políticos locales. "No voy a votar por ninguno de los dos", dice Rosa, una peruana que salió hace tres años de su Arequipa natal para buscar suerte en Argentina. Con seguridad, los dos candidatos buscan convencer a la mayor parte de los 30.170 peruanos habilitados para votar en Argentina en la segunda vuelta de la elección presidencial peruana.
Perú elegirá el domingo al presidente que sustituya al interino Valentín Paniagua, quien asumió el gobierno a fines de 2000 tras la caída de Alberto Fujimori. Argentina cuenta con la mayor comunidad de peruanos en el exterior, superando a EEUU, España y Japón, donde también residen numerosos migrantes de ese país andino. "Si se tiene trabajo se vive bien en Argentina, sin problema. Sin trabajo, la gente hasta se regresa", comenta Rosa, mientras acomoda la ropa para invierno que vende en la calle. Según datos oficiales, Perú -con una población de 25,7 millones de habitantes- tiene un desempleo urbano de 7,4% y un subempleo de 42,9%. Por su parte Argentina lucha por salir de una crisis que arrastra desde hace casi tres años y que ha provocado que 15% de la población económicamente activa -alrededor de dos millones de personas- no tenga empleo. Pese al estancamiento de la economía argentina, día a día miles de peruanos, bolivianos, paraguayos y uruguayos llegan buscando fortuna al país del mate, la pasta y la carne en parrilla.
Posiblemente inspirados en la letra de un viejo vals peruano que asegura que "es santo el calor de la tierra y triste es la ausencia que deja el ayer", los inmigrantes del Perú han tratado de transformar en su hogar a varios lugares de Buenos Aires. En Abasto -donde residió Gardel durante su infancia- se vive, se habla y se baila "a la peruana". El ceviche peruano y las papas a la huancaína han desplazado a parrillas y pizzerías, además las discotecas ofrecen los mejores temas de Rosy War, un ícono de la música popular peruana.
Y la vivencia se repite en lugares como bajo Flores o bajo Belgrano, donde están otros grupos de los más de 100.000 peruanos que viven en Argentina, según estimaciones oficiales. Los descendientes de los Incas también poseen una estación de radio que transmite música casi exclusivamente peruana, y un periódico con noticias para la comunidad.
Las elecciones prometen ser las más reñidas en la historia del país, según encuestas. La diferencia entre Toledo -ganador de la primera vuelta- y García es escasa y el incremento del voto en blanco es significativo.


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