El Pami Rosario ya sufre las consecuencias del ajuste lanzado por la intervención nacional en la obra social de los jubilados. "De las 6.300 cajas (con 90 pañales geriátricos cada una) que llegaban a Rosario, ahora vienen 2.200 menos", reconoció el subinterventor de prestaciones médicas del instituto, Raúl Arriola. Ante esta situación, las autoridades del Pami local debieron fraccionar las partidas para repartir a la totalidad de los beneficiarios. El tijeretazo también afectó los subsidios que reciben afiliados en extrema pobreza y centros de jubilados. Tampoco se salvaron los remedios: al menos cuatro medicamentos quedaron fuera del tradicional descuento a la clase pasiva.
La resolución Nº235 fue firmada hace unos 45 días atrás por el interventor nacional del Pami, Federico Polak, quien ordenó una reducción en la entrega de pañales geriátricos. El recorte sobre estos artículos se estimó en un 35 por ciento sobre los volúmenes históricos de provisión.
A la sucursal Rosario del Pami arribaban mensualmente 6.300 cajas de pañales geriátricos, que abastecían la demanda de unos 6 mil beneficiarios.
El recorte -estimado en 2.200 cajas- desequilibró la distribución en la delegación local. Los funcionarios debieron fraccionar los módulos (de 90 pañales geriátricos cada uno) para de este modo cubrir a la totalidad de los jubilados que requieren pañales.
Arriola señaló que la distribución de pañales directamente se suspendió para los pacientes internados tanto en sanatorios como en geriátricos. Entonces, la entrega de pañales geriátricos, con menos partidas, quedará ahora circunscripta sólo a los pacientes ambulatorios.
Desde el Pami Rosario ya se enviaron dos notas (fechadas el 4 y 16 de abril pasado) a la intervención nacional donde se solicita un régimen de excepción para la delegación local, al menos hasta que finalice el año en curso.
En la resolución del Pami central que dispuso el ajuste se exige a las sucursales la realización de un informe socioeconómico que justifique la entrega de los pañales geriátricos. "Este requisito será imposible de aplicar en gran parte de la delegación, porque se carece de asistentes sociales para este propósito", apuntó Arriola.
"La verdad es que me toca bailar con la más fea, porque a este ajuste en un insumo médico como los pañales geriátricos no se lo esperaba nadie. Es algo que molesta", reconoció el funcionario y agregó: "Hay que pelear en Buenos Aires. Los pañales son una prestación para jubilados con incontinencia que si no los tienen, pueden derivar en escaramiento de la piel o en una dermatitis".
Menos subsidios
La subinterventora de Prestaciones Sociales, Adriana Restivo, confirmó por su parte que el tijeretazo también alcanza a los subsidios económicos otorgados por la obra social a los beneficiarios que se encuentran en extrema pobreza (150 pesos mensuales por cada afiliado).
"El impacto del recorte provocó una disminución de 10 mil pesos mensuales de los 57.800 que envía Pami central para paliar la crítica situación económica de muchos jubilados", indicó la funcionaria. Hasta junio las partidas serán sólo de 47 mil pesos. En tanto, los subsidios que perciben distintos centros de jubilados sufrieron una merma del 40 por ciento.
Pero los medicamentos tampoco se salvaron. Ante el aumento de hasta un 200 por ciento en un listado de 140 medicamentos, el Pami local busca amortiguar la suba. Con este objetivo distribuyó ayer entre sus 250 médicos de cabecera un vademécum actualizado en el que figuran varias alternativas comerciales de los medicamento que han sufrido aumento. "La idea es que todos los profesionales respeten el vademécum del Pami, y se les recete a los jubilados los remedios más baratos, que todavía tienen descuentos del Pami", subrayó Arriola. Pero algunos quedaron directamente fuera de todo beneficio: la gammaglobulina antitetánica, el carvedilol y "dos descongestivos" tendrán cero por ciento de descuento para los afiliados al Pami.