Gaza. - Tanques y aplanadoras israelíes irrumpieron ayer antes del amanecer en un campamento de refugiados en la Franja de Gaza y destruyeron viviendas, mataron a un palestino armado e hirieron a otras 14 personas antes de retirarse. La incursión ocurrió horas antes de que el canciller israelí, Shimon Peres, se reuniera en Washington con el secretario de Estado, Colin Powell, para discutir los esfuerzos por terminar la violencia que en siete meses ha cobrado 500 vidas.
Pese a esas acciones, el primer ministro israelí Ariel Sharon fue criticado por no hacer lo suficiente para contener los ataques palestinos. Sharon visitó un asentamiento judío en el que fue asesinado uno de sus residentes. Sharon se desplazó al asentamiento cisjordano de Ofra para comunicar su pésame a la familia de Assaf Hershkovitz, muerto a tiros el martes cuando manejaba una furgoneta por una carretera atacada repetidamente por palestinos. El padre de Hershkovitz murió en un ataque en la misma carretera hace tres meses.
"¿Dónde está la paz?", proclamada una pancarta esgrimida por uno de los residentes del asentamiento. "Primer ministro, usted prometió seguridad", decía otro. Sharon le expresó a la viuda de Hershkovitz, Hila, que "la gente pensó que la solución podría ser descubierta en un día", a lo que la viuda respondió que "ni siquiera existe un rayo de luz. Estamos en la misma situación".
Violencia al amanecer
Los soldados israelíes destruyeron 13 viviendas de palestinos y sembradíos en el campamento de refugiados Brasil en Rafah, adyacente a la frontera entre la Franja de Gaza y Egipto gobernada por Israel, dijeron testigos palestinos. El ejército israelí expresó que las tropas se movilizaron para destruir edificios que palestinos armados habían usado para disparar contra soldados judíos y como bases para plantar bombas en los caminos.
Los israelíes dispararon proyectiles y armas pesadas desde varias posiciones durante la fuerte refriega con decenas de palestinos armados con lanzadores de piedras, granadas y armas automáticas, dijeron los testigos. Decenas de palestinos salieron asustados de sus viviendas para evadir el intercambio de disparos.
"Ellos han estado usando esos edificios para dispararnos", explicó el portavoz del ejército, Olivier Rafowitz, al defender la incursión contra las edificaciones. "No hay intenciones de herir a palestinos civiles", agregó.
La fuentes agregaron que Mahmoud Aqel, de 19 años, fue baleado en el pecho y murió durante los enfrentamientos, y otros, incluidos los miembros de una familia, fueron heridos por los disparos de los tanques.