 |  | Coimas: un empresario italiano acusa a Ruckauf
 | El empresario italiano Vittorio Serri ratificó ayer en medios argentinos su denuncia -que tramita en juzgados europeos- de haber tenido que pagar un millón de dólares en coima a "gente del grupo" cercano a Carlos Ruckauf, cuando éste se desempeñaba como embajador argentino en Roma, y a los hermanos Emir y Karim Yoma. El hombre de negocios precisó que el hecho ocurrió en 1990, cuando se propuso invertir en Argentina con su empresa Macchine per il Transporto di Alimentari y construir 50 estaciones de gas natural comprimido, en sociedad con el ENI (Ente Nacional de Hidrocarburos). "A mí Ruckauf no me pidió la coima, pero me la pidieron gente del grupo de alrededor" dijo Serri hablando un castellano italianizado, y disparó: "El estaba cierto (lo conocía)". "Todo lo organizaba en Roma el embajador Ruckauf, pero él no operaba directamente, tenía un banquero que se llamaba doctor Giorgio Di Lorenzi, él era el responsable del Banco Nación en Roma", especificó y acusó: "Di Lorenzi era el cajero". Ante la acusación, voceros del bonaerense dijeron que iban a enviar un telegrama a Serri para que "ratificara o rectificara" sus declaraciones. Serri reiteró, además, que estuvo reunido con Emir y Karim Yoma en las oficinas del primero, en la calle Paraguay y Florida, y ratificó: "He tenido que poner 2 millones de liras, un millón de dólares, como garantía del pago" y lamentó que "luego no me lo devolvieron". También involucró en forma genérica a Miguel Angel Vicco, ex secretario privado del ex presidente Carlos Menem, y "a un montón de personas". Serri aseguró haber mantenido conversaciones con "Yoma o García" -supuestamente en referencia al fallecido ex diputado y ex presidente del PJ porteño, Roberto García- en las que podía escuchar de ellos que "a nombre del gobierno me amenazaron: «Si usted no paga el bussines no se hace»". Al recordar cómo empezó a perder el negocio, indicó que Menem fue a presenciar el Campeonato Mundial de Fútbol en Italia y allí "Menem se encontró con los hermanos Braghieri que le regalaron una Ferrari Testarossa". "Le regalaron la Ferrari con total acuerdo de Ruckauf y él organizó todo el viaje de la Ferrari desde Italia a Buenos Aires", indicó en distintas declaraciones. Aunque Serri había obtenido créditos del gobierno y los bancos de Italia para su emprendimiento en Argentina terminó perdiendo la concesión de las obras, que pasaron a manos del grupo empresario de los hermanos Braghieri y otro de apellido Castiglione. "El negocio no se hizo", lamentó, y aseguró a raíz de su experiencia argentina: "He sufrido un daño enorme, he perdido todo. Me estafaron y me sacaron todo", para finalizar diciendo que está "en la quiebra". Las denuncias de Serri llevan varios años, incluso hay dos causas en trámite: una en los tribunales de Parma, Italia, y otra en Madrid, España, ya que en uno de los créditos intervino el Banco Hispano Americano. La Oficina Anticorrupción tiene abierta una investigación sobre el asunto y dos de sus funcionarios estuvieron en Italia tomándole testimonio a Serri, así como obtuvieron distintos documentos oficiales.
| |
|
|
|
|
 |
Diario La Capital todos los derechos reservados
|
|
|