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El presidente de Filipinas perdió el apoyo militar y su caída es inminente
La oposición le dio un plazo para que dimita. Miles de manifestantes marchan hacia la sede de gobierno

Manila. - Mientras temores de un golpe de Estado estremecían a Filipinas, el presidente Joseph Estrada sufrió ayer un fatal golpe político, cuando jefes militares y miembros de su gabinete se unieron a masivas protestas populares exigiendo su destitución. Estrada se resistía ayer a renunciar, a pesar de que su vicepresidenta se declaró comandante en jefe de las fuerzas armadas y varios militares y políticos aliados suyos le quitaron el respaldo. Por lo menos un cuarto de millón de filipinos se volcó a las calles de esta capital para festejar, cantando consignas contra Estrada, enojados porque el ex actor de cine podría librarse de ser depuesto por el Senado, a pesar de las evidencias de que recibió millones de dólares en sobornos. Los manifestantes marchaban hacia la casa de gobierno, que Estrada se niega a abandonar a pesar del clamor popular.
Estrada pidió al Congreso que convocara a elecciones anticipadas para su reemplazo y prometió que no se postularía, pero la vicepresidenta Gloria Macapagal Arroyo rechazó la oferta y los líderes de la oposición negociaban un pacto para que Estrada abandone el poder de inmediato.
El senador Raul Roco, habló en nombre de la oposición al decir que Estrada tenía hasta las 6 de la mañana de hoy para abandonar el palacio presidencial. Si se rehusa, multitudes de manifestantes podrían marchar hasta la sede del poder, dijo Roco. "Nuestros soldados nos apoyarán", dijo.

Exilio en Australia
Otra figura de la oposición, Pastor Saycon, dijo que a Estrada se le ofreció un avión y que éste indicó que desearía ir a Australia. Sin embargo, Estrada insiste en que se le permita llevar parte de sus riquezas, señaló. Dos aviones de Philippine Airlines esperaban en la cercana base aérea de Villamor, según informó una fuente militar que pidió quedar en el anonimato.\Cuatro transportes blindados de personal del ejército filipino entraron a los predios del palacio presidencial, al parecer para reforzar la protección de Estrada, y salieron minutos después. Un vocero presidencial dijo que Estrada permanecía en el palacio. Horas antes, Estrada había sufrido un revés político, cuando jefes militares y miembros de su gabinete se unieron a masivas protestas exigiendo su destitución.\Ante la pérdida de apoyo, Estrada pidió al Congreso que convoque elecciones presidenciales en mayo, idea que fue rechazada de inmediato por Macapagal Arroyo. Estrada se niega a ceder el poder a la vicepresidenta, hija del ex presidente Diosdado Macapagal. Ella encabezó una campaña de oposición al mandatario a la que se unieron miles de personas, entre ellas grandes empresarios y grupos comunistas. Macapagal insistió que gobernará el país ante el aparente fin del gobierno de Estrada sumido en un escándalo de corrupción. "El presidente no solamente ha perdido la autoridad moral para gobernar, sino que ahora carece de gobierno", dijo Macapagal en una declaración, en la que se proclamó como la "nueva comandante en jefe".\El mandatario expresó previamente en la televisión su deseo de realizar elecciones presidenciales en mayo, cuando deben ser renovadas la mitad del Senado y la mitad de la Cámara de Representantes. No obstante, los eruditos en derecho constitucional dudaron que eso sea posible por no haber renunciado ni el presidente ni la vicepresidenta.\El general Angelo Reyes, jefe del estado mayor del ejército, apareció ante unos 150.000 manifestantes que pedían la renuncia de Estrada frente a un monumento erigido en homenaje a la rebelión que derrocó en 1986 al fallecido dictador Ferdinand Marcos. Reyes dijo que Estrada y su familia debían tener la iniciativa de "marcharse con dignidad". Inclusive el principal aliado del presidente en el Senado, Francisco Tatad, dijo que era hora de que su amigo hiciera una cosa honorable y pusiera fin a "una crisis de proporciones épicas".\Horas antes, Estrada había pedido a legisladores que reanudasen el juicio político contra él, por corrupción administrativa. Dijo estar dispuesto a permitir a fiscales que examinen registros bancarios que habían sido previamente vedados.\El país está sumido en su peor crisis política en años, luego que el Senado, por 11 votos a 10, decidió mantener sellados los registros bancarios que, según fiscales, demostrarían la rampante corrupción del gobierno. Luego del voto del Senado, todos los fiscales que investigaban las acusaciones contra Estrada renunciaron en protesta por el dictamen.


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