Año CXXXIV
 Nº 48.966
Rosario,
miércoles  13 de
diciembre de 2000
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La diva falleció ayer en México después de sufrir una pulmonía. Tenía 92 años y 85 de profesión.
Libertad Lamarque, una leyenda de novela y tiempos de oro
La cantante y actriz rosarina se convirtió en mito con su voz y su extensa trayectoria en la pantalla

Libertad Lamarque, la legendaria rosarina que fue conocida como La Novia de América, falleció ayer en México, país donde alcanzó fama internacional como actriz de cine y cantante. Acababa de cumplir 92 años a fines de noviembre gozando de aparente buena salud y derrochando buen humor, según la mostró la televisión mexicana en su última entrevista. La actriz había elegido el autoexilio en 1946, a partir de un incidente con la incipiente actriz Eva Duarte, que tomó dimensiones mayúsculas cuando ésta se convirtió en la esposa del presidente Juan Domingo Perón.
La noticia de su muerte fue confirmada por Francisco Flores, directivo de la cadena de televisión mexicana Televisa, donde la actriz trabajaba en una telenovela. Flores dijo que a la una de la mañana hora de México (4 de Argentina) Lamarque falleció como secuela de una pulmonía que la había obligado a abandonar su actividad en la telenovela Carita de Angel, la versión azteca de Papá corazón, donde protagonizaba a una madre superiora.
Lamarque estaba radicada en México -aunque también residía en Miami- desde hace cerca de medio siglo, pero periódicamente viajaba a la Argentina.
De Rosario al mundo
Libertad Lamarque había nacido el 24 de noviembre de 1908 en Rosario. Cuando apenas tenía ocho años, y con el apoyo e incentivo de su padre -un obrero anarquista- comenzó a actuar y a cantar en teatros de esta ciudad, y en 1924 se trasladó a Buenos Aires para dar comienzo a una de las carreras más largas y exitosas de cualquier artista latinoamericana.
Poco tiempo después de llegar a la gran ciudad debutó en un programa de radio cantando La cumparsita, haciéndolo luego en 1926 en teatro como única artista sobre el escenario. En ese mismo año firmó su primer contrato con la RCA Victor, sello con el que grabaría a lo largo de toda su vida y al que perteneció hasta su muerte.
Con la mente puesta más allá de las fronteras de su Argentina natal, Lamarque incluyó en su primer disco el estilo Caucho sol y la tonada La chilenita. Esta última canción le permitió hacerse popular en Chile, país que visitó a lo largo de toda su vida y donde pasó, según confesó años más tarde, momentos felices, y de los otros.
Una vez trató de quitarse la vida arrojándose del balcón de la pensión donde estaba en Santiago de Chile con su esposo, quien era víctima del alcoholismo y por esto le hacía la vida imposible a su joven esposa, que no veía otra salida que la muerte. Lamarque estuvo casada con el director de orquesta Emilio Romero y con Alfredo Malerba.
Su filmografía incluyó más de 60 películas y su discografía 450 canciones. Cuando la llamaron por primera vez para hacer cine (en Adiós Argentina, de 1929) ya era conocida por sus cincuenta actuaciones en teatro.
En 1933 protagonizó Tango, la primera película sonora argentina. Después vendrían Alma de bandoneón, Ayúdame a vivir, Besos brujos, Caminito de gloria, La ley que olvidaron, El viejo Buenos Aires, Eclipse de sol, Puerta cerrada, Madreselva, Huellas del pasado y Te sigo esperando, por nombrar sólo algunas. En México debutó a las órdenes de Luis Buñuel en Gran Casino y protagonizó junto a Pedro Infante Ansiedad y Escuela de música.
Más acá en el tiempo, entre 1971 y 1972, el filme del hoy senador nacional Ramón Palito Ortega, La sonrisa de mamá, la tuvo como coprotagonista junto al entonces joven cantante.
La muerte es parte de la vida misma, uno tiene que asimilarlo con tristeza, pero es la realidad. A veces, algunas personas mueren sin haber cumplido sus sueños, pero Libertad transitó la vida plenamente, declaró Palito Ortega a horas de conocerse el deceso de la actriz. También dijo que si bien es dolorosa su muerte, (Libertad) murió como eligió vivir, trabajando.
Pese a que de niña la habían retirado de un coro porque desafinaba, según consideraba su maestra, resultó exitosa también su trayectoria como cantante, cuyo debut se registra en 1926 grabando los tangos Intimas y Dejalo, para el sello Odeón.
Hacía poco tiempo había recibido una distinción por su trayectoria, en una ceremonia realizada en el palacio de Bellas Artes de la capital azteca. En oportunidad del festejo que se le realizó allí al cumplir las nueve décadas, después de soplar nada menos que 90 velitas anunció que todavía sentía deseos -y posibilidades concretas- de continuar su labor televisiva.
Acababa de terminar de grabar La usurpadora, de gran éxito también en Argentina, y se abocó entonces a su nueva novela, Carita de Angel, con la participación de la célebre actriz y cantante mexicana Thalía. El trabajo es parte de mi vida. Si dejo de hacerlo, me agoto. Tengo una propuesta de Televisa pero esta vez no voy a trabajar tanto, dijo en esa oportunidad la anciana actriz.
En total, Lamarque participó en seis novelas: Esmeralda y Mamá (en Venezuela), Amada (en la Argentina) y Soledad, La usurpadora y Carita de ángel (en México).
Ultimamente le había llegado el reconocimiento de un gobierno peronista, al ser designada, a fines de 1998, como asesora ad honórem de la secretaría de Cultura de la Nación, a cargo entonces de Beatriz Gutiérrez Walker.
El incidente Evita
La memoria colectiva recuerda el cachetazo que Eva Duarte le propinó a Lamarque en la época en que, la que luego sería primera dama, ejercía su profesión de actriz. Fue durante el rodaje de la película La cabalgata del circo, cuyo papel protagónico se disputaban ambas mujeres.
También fue muy difundido el distanciamiento de Lamarque con la peronista Tita Merello, aunque en los últimos años se habían vuelto a ver en estricto secreto.
Muchas historias circularon a raíz de su llegada a México, pero la propia novia de América habló poco antes de morir de lo ocurrido en 1945 cuando filmaba La cabalgata del circo, en la que Duarte tenía un papel menor.
Eva era tan incumplida -recordó- que creaba malestar no sólo en mí, sino en los demás compañeros. En una ocasión en que llegó tardísimo al llamado, la saludé con un frío «buenas tardes» y una reverencia, como si se tratara de una reina, eso fue todo, sostuvo.
Así pues, se trató de una cachetada con guante blanco, y no de una bofetada, explicó. Eso fue lo único que pasó. No soy mujer de golpes, además no me iba a poner con ella, que era alta y yo menudita, comentó la actriz.
Según Lamarque, lo que sucedió después fue la historia de una mujer con ganas de triunfar que no se detenía ante nada.
En referencia al boicot en el medio artístico de su país organizado por la nueva esposa de Perón, dijo: No sólo yo fui vetada. También otros actores, como Niní Marshall y Mecha Ortiz, se tuvieron que ir de Argentina en busca de trabajo.
Inicialmente Lamarque se fue a Cuba, a principios de 1946, contratada por la RHC Cadena Azul. Meses después realizó una gira por América latina, en la que estaba incluido México, donde un centro nocturno le ofreció trabajo para tres semanas, pero el espectáculo duró tres meses.
Cuando se planteaba partir, el director español Luis Buñuel, radicado en México, la invitó a protagonizar la cinta Gran casino, al lado de Jorge Negrete.
Asombrada por la forma en que fue recibida, Lamarque se dio cuenta de lo importante que era en el extranjero. Eso me llenó de alegría, recordó. Así fue que se quedó en México, donde filmó 45 películas, siguió grabando discos y se inició en las telenovelas.
Al final la señora (Eva Duarte) me hizo un favor, porque salir de Argentina me permitió ganar un lugar muy importante en el resto del mundo, concluyó.



La diva nació el 24 de noviembre de 1908 en Rosario.
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