Silvia Carafa
Melincué.- Una activa participación en el armado de la escena final donde apareció el cuerpo sin vida de Natalia Fraticelli fue el elemento preponderante que tuvo en cuenta el juez de Instrucción de esta ciudad, Carlos Risso, para procesar a Carlos Fraticelli como coautor del homicidio calificado por el vínculo y alevosía de su hija y dictarle la prisión preventiva. Tal lectura se desprende de la resolución de 70 fojas que el magistrado terminó de redactar la madrugada de ayer y que La Capital adelantara como primicia en su edición de la víspera. En el escrito, Risso desmenuza las contradicciones surgidas de las declaraciones del procesado y analiza otros aspectos como la materialidad de la acción delictiva, la causa de la muerte de la menor, el lugar en el que se produjo el deceso, la autoría del hecho y el pacto de silencio urdido entre el matrimonio tras el crimen. Los defensores de Fraticelli se mostraron sorprendidos por la decisión de Risso y anunciaron que apelarán la medida la semana entrante ya que entienden que los argumentos dados por el magistrado no son válidos para un procesamiento por coautoría (ver aparte), figura que implica una pena de reclusión perpetua. Para determinar la responsabilidad penal de Fraticelli como coautor del crimen, Risso sostiene que se analizó el contenido de las declaraciones vertidas por el nombrado en las distintas instancias en las que compareció durante el proceso. Según el juez de Melincué, está acreditado que la madrugada del crimen hubo movimientos internos en la casa de los Fraticelli, y que no pudo demostrarse que terceras personas hubieran ingresado a la vivienda, salvo que alguien de la familia le franqueara el ingreso. Además, califica de francamente incoherentes a las hipótesis que planteó el ex juez sobre la muerte de su hija, como suicidio, robo o venganza. Fraticelli manifestó que tiraba distintas hipótesis a propósito para que todas se investigaran y se llegara a la verdad; contrariamente a su posición, su mujer había dicho que no desconfiaba de nadie, sostiene la resolución. Risso también desmenuza los movimientos de la pareja durante las primeras horas posteriores a la muerte de Natalia, cuando a través de un teléfono celular intentaban coordinar sus declaraciones, y logra determinar que el matrimonio atravesaba un alto grado de conflictividad de vieja data en sus relaciones. Para Risso las pruebas colectadas en la instrucción lo llevan a concluir que en este siniestro y horroroso hecho criminal del que resultara víctima Natalia Fraticelli, se conjugaron una serie de factores preordenatorios y concomitantes, los cuales determinaron la consumación del asesinato de la menor. Como hipótesis del disparador de la tragedia en aquella madrugada, Risso sostiene que bien pudo haber tenido origen en las condiciones de convivencia allí producidas y agrega que está claro que para arribar al filicidio de Natalia Fraticelli se aprovechó de su estado de indefensión provocado por el suministro indebido de medicación que no le estaba prescripta, es decir que se actuó sobre seguro. Queda claro que quien suministró intencionalmente a Natalia el medicamento contraindicado, Uxen Retard, fue su madre; en tanto Fraticelli, como último acto, finalizó su tarea armando el escenario final en que el aparecen las bolsitas, bufanda y pañuelo dice Risso en su dictamen. Amerita también, que se reunían elementos concomitantes a la consumación del hecho, en los que advierto tuvo una intervención preponderante el co-imputado Carlos Fraticelli dijo Risso, y acota que no hay dudas sobre el posterior pacto de silencio entre los esposos.
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