Aguantar el chubasco, no irse de la Alianza y discutir tranquilamente. Este es el mensaje que, remedando aquello de desensillar hasta que aclare, Carlos Chacho Alvarez le envió el lunes al bloque de legisladores nacionales del Frepaso, por vía de su intermediario Darío Alessandro, pero blanqueando su regreso a la rutina de la coyuntura. Esto le permitió al ministro de Economía, José Luis Machinea, sacarle el velo al encuentro con el ex vicepresidente.
El ministro y el ex vicepresidente desayunaron el jueves en la casa de Machinea. Según fuentes cercanas a los dos dirigentes, Chacho explicó su silencio para no perturbar el acuerdo con los gobernadores, el blindaje y el presupuesto. Además, prometió no perjudicar la aprobación de la reforma previsional.
Chacho ha conformado un grupo direccional con Alessandro, Juan Pablo Cafiero, Rodolfo Rodil y José Vitar, todos de su confianza y críticos de su renuncia, pero leales a su estrategia al que quieren darle el tiempo necesario para que la defina, porque no son tiempos de espera, vacilaciones o confusiones. Con ellos busca el acompañamiento necesario para su regreso. Mientras no la tenga clara, no hablará con el presidente Fernando de la Rúa ni con Raúl Alfonsín, pese a que los dos lo han buscado.
Al borde de la fractura
El bloque del Frepaso está partido. Hay una mayoría con voluntad de continuar en la coalición, a pesar de que algunos ya se sienten más afuera que con posibilidades de retornar a la unidad de acción, como aquellos con un fuerte compromiso sindical que no digieren el corte del 12% de los sueldos que de hecho se ratifica en la ley del presupuesto.
En la bancada se destacaron como alivios la carga presupuestaria, el incremento de las partidas sociales, que el Pami haya salido de las cuentas de Economía, el mantenimiento de los subsidios a los combustibles patagónicos y para el tabaco, el incremento de las partidas a Ciencia y Técnica, el mantenimiento de las partidas para la Universidad y la Educación, para el proyecto Pierre Auger sobre investigaciones cósmicas, entre las concesiones que, entienden, han arrancado a Machinea. Salvo la ministro de Desarrollo Social, Graciela Fernández Meijide, que en reservado dice que la reforma de la ley previsional es positiva, los diputados del Frepaso no piensa así. Y Chacho, ya vimos, no quiere perturbar al presidente.
La andanada que ha comenzado a recibir Machinea desde el sector del establishment financiero, explica el blanqueo de su encuentro con Chacho. Para los mas pro aliancistas del Frepaso, hay matices importantes en el nuevo presupuesto, menos ortodoxia fiscal, que, aunque bendecidas por el FMI, se trata de una nueva búsqueda para intentar sacar al país del estancamiento y darle al duro momento un blindaje social lo suficientemente laxo, que salga al encuentro de la conflictividad inevitable.