El día comenzó mal para los inundados. Además del malhumor propio que siempre genera la lluvia para quienes viven en calles de tierra, a media mañana un grupo de vecinos decidió cortar calle Ovidio Lagos porque se sintieron estafados por un movimiento religioso de la Iglesia Universal. Nos dijeron que venían de Rosario a las 9, pero son las 10.30 y todavía no llegaron, explicó el presidente de una vecinal. Representantes de esta institución distribuyeron alrededor de trescientos tickets para que los damnificados retiraran bolsones alimentarios. Los inundados esperaron hasta media mañana, agotaron su paciencia e interrumpieron el tránsito. Al mediodía los camiones llegaron y los alimentos se repartieron como estaba programado. En el marco de la protesta los vecinos reiteraron sus quejas en relación con la asistencia social. Es el caso de Luis César Giorgini que vive solo en Rawson y Chile y apenas recibió una caja de alimentos después de la inundación. Similar es el caso de Natalio Arévalo, de 61 años, que vive en calle Urquiza al 700.
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