La Capital
edición especial
      miércoles, 17 de noviembre de 2004  
De puño y letra
Capital de la lengua
El Congreso

Los caminos de la imaginación literaria en el habla castellana
Ernesto Cardenal, Nelida Piñon, Carlos Monsivais, Cristina Peri Rossi, Fernando Iwasaki Y Juan Jose Sebreli son algunos de los escritores invitados

La figura de los escritores son las más difundidas del III Congreso de la Lengua. En su mayoría participan en la sección "Identidad y lengua en la creación literaria", además de en las sesiones de inauguración y clausura. La sección madre se abre con una ponencia del chileno Jorge Edwards. A continuación, la mesa redonda promete al nicaragüense Ernesto Cardenal, el mexicano Gonzalo Celorio, el español José María Merino y el argentino Juan José Sebreli. Todos ellos en la mañana del jueves 18, en el teatro El Círculo.

"Por tratarse de una reunión de la Real Academia, por la calidad de los asistentes y por la temática que habrá, considero que será muy importante para la defensa de la diversidad y unidad de la lengua española", sostuvo en un comunicado de la página del Congreso el escritor nicaragüense Ernesto Cardenal, autor de libros de poemas, sacerdote, revolucionario y discípulo de Thomas Merton, además de traductor de clásicos y autores contemporáneos, e investigador de la primitiva poesía americana.

La tarde del jueves continuará en Centro Cultural Parque de España con los paneles simultáneos. Bajo el título de "La comunicación textual en el mundo hispánico: transversalidad y contrastes" participan, con coordinación de Tomás Eloy Martínez, los argentinos Mempo Giardinelli y Blas Matamoro, el peruano Fernando Iwasaki y el español Juan José Millás.

"Voy con mucha ilusión ante la posibilidad de reencontrarme con amigos a quienes casi no veo nunca por razones geográficas, porque sé que voy a disfrutar en Argentina y con mucha curiosidad por los temas e invitados del programa", anticipó a La Capital el escritor peruano Fernando Iwasaki, residente desde hace 20 años en Sevilla, España, donde edita la revista Renacimiento.

Al hablar sobre contraste y transversalidad en la comunicación textual, el tema del panel en el que participa, Iwasaki explicó: "El contraste siempre ha existido porque somos varias comunidades de hispanohablantes dispersas por el planeta. En cambio, la transversalidad la entiendo como una consecuencia del desarrollo de las tecnologías y de la propia globalización".

Exponente de la tendencia migratoria de los escritores de América latina, Iwasaki rememora lo que significa su tierra natal en el plano de la escritura: "El Perú es el territorio de mi infancia, que es un lugar adonde siempre volvemos aunque sólo sea a través de la escritura. Algunos de mis mejores amigos y autores favoritos son peruanos, pero no leo solamente literatura peruana. Me interesa lo que se escribe en español, tanto en España como en América latina, porque quiero creer en una literatura comparada en español y no en un revoltijo de provincias literarias independientes", dijo Iwasaki. Para el peruano, la identidad literaria es un tema complejo. Según su mirada, la identidad literaria es "múltiple e indefinida, como algunas visas", sostuvo y añadió: "Me es inverosímil la identidad de Nabokov, que nació ruso y escribió en inglés. O la de Conrad, que era polaco y escribía novelas en inglés ambientadas en Africa. ¿Por qué Thomas Mann no escribió «Muerte en Hannover» con lo alemana que es Hannover? Stendhal era francés, pero sus novelas transcurren en Italia. ¿Le importaría muy poco la identidad francesa? Los escritores no tienen patria sino lecturas. Borges, Macedonio, Cortázar, Denevi, Nalé Roxlo y César Tiempo son algunas de mis patrias", se explayó demostrando un conocimiento de algunos de los autores hoy poco transitados de la Argentina como Conrado Nalé Roxlo y el polifacético César Tiempo.

El profesor Julio Ortega coordina el panel "La creación hispánica en situación de lenguas de contacto", donde se unen escritores y críticos como el poeta Trino Cruz (Gibraltar), el narrador Jesús Urzagasti (Bolivia) y especialistas como Doris Sommer (Universidad de Harvard) y Martin Lienhard (Universidad de Zurich).

"Cuando la Real Academia Española me pidió coordinar una sesión de este Congreso dedicada a la literatura latinoamericana, acepté encantado. Primero, porque había tenido a mi cargo la organización de sesiones similares en los dos congresos anteriores; pero luego porque es sintomático que el primer congreso terminara postergándose a consecuencia de la insurrección zapatista, y que el de Valladolid fuese conmovido por el asalto terrorista a Nueva York. Se diría que estas celebraciones de nuestro idioma inevitablemente coinciden con la historia actual, y por ello mismo, no hay que eludir su afincamiento en el presente sino, más bien, asumirlo", dijo Ortega sobre el panel que coordina.

"Para el primer congreso organicé un coloquio sobre crítica, para el segundo uno sobre literatura latinoamericana en Estados Unidos. Y esta vez el tema es el español como lengua de contacto en la literatura hispanoamericana. Nada más actual, diría yo, y menos burocrático: el español en contacto con el quechua andino, con el zapoteca mexicano, con el aymara boliviano y con la gauchesca argentina. En América latina, la historia más actual pertenece a la reconstrucción nacional propuesta desde los movimientos indígenas y populares. Su literatura esta hecha en la mezcla, y su lengua es el español del futuro", añadió el estudioso, uno de los mayores difusores de las letras hispanoamericanas.

La actividad del jueves por la tarde en el Centro Cultural Parque de España continúa con el panel "La apertura hacia la universalidad: el diálogo con otras literaturas". Con la coordinación del argentino Jorge Cruz participan el mexicano Arturo Azuela, los argentinos José Pablo Feinmann, Noé Jitrik y Jorge Riestra; la brasileña Nélida Piñón, el español Luis Landero y el mexicano Jorge Volpi.

"Diría de este Congreso que, por su magnitud, más se parece al Concilio de Trento al reunir a las personalidades del pensamiento hispánico, sin las consecuencias funestas que aquel Concilio sembró en nuestras sociedades. Aplaudo este Congreso que consagra el uso, la expresión, la belleza, la eficacia de esta lengua mayor, que es el español, en el mundo", dijo la brasileña en la página del Congreso. Piñón es una vieja conocida del público lector español, desde que a comienzos de los 70 Emecé tradujo su novela "Fundador". Otras obras suyas que circulan en castellano son las novelas "La república de los sueños" y "Tebas de mi corazón", además de "Sala de armas" y un volumen de prosas titulado "El pan cotidiano".


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