Año CXXXVII Nº 48209
La Ciudad
Política
Información Gral
Opinión
La Región
El Mundo
Policiales
Cartas de lectores


suplementos
Ovación
Economía
Escenario
Señales
Turismo
Mujer


suplementos
ediciones anteriores
Salud 12/11
Autos 12/11


contacto

servicios

Institucional

 domingo, 16 de noviembre de 2003

A prisión por matar al novio al cabo de una tortuosa relación
El hombre, de 57 años, sufría golpes y maltratos de la mujer, de 21, que lo apuñaló

María Laura Cicerchia / La Capital

La madrugada del 11 de enero de 2002, un esmirriado mecánico de 57 años recorrió más de una cuadra en su bicicleta con un cuchillo hundido en la espalda. Escapaba de la última discusión con su concubina 36 años más joven, que lo había herido de muerte en su casa cercana al Parque Regional Sur. Fue el final de una relación torturada por las peleas y las agresiones que sufría la víctima de parte de su joven novia, que terminó condenada a diez años de cárcel por el asesinato.

El mecánico Carlos Suárez y su compañera Maribel Lorena Ruiz, de 21 años, llevaban dos años de convivencia, con algunas interrupciones, en su casa de Láinez 423, al sur de la ciudad. Separado y con una hija, Suárez se ganaba la vida reparando autos en su casa y además era sereno en un taller de Mitre al 1200.

Los conflictos en la pareja eran incesantes. La chica no gozaba de la simpatía de los conocidos de Carlos, quienes sospechaban que él era un hombre golpeado porque a menudo tenía marcas de golpes y arañazos en la cara. Eso es lo que declararon en el juicio la hija, un compañero de trabajo y una vecina de Carlos.

Para la mujer que vivía en la casa lindera, no era raro escuchar que sus vecinos pelearan a los gritos o se arrojaran objetos. Una vez que la pareja discutió en la vereda presenció que la jovencita le arrojaba "un lavarropas viejo, una rueda y gomas de autos" a su dócil vecino, a quien luego "amenazó con la rama de un árbol".

Todo indica que la muchacha ejercía un claro dominio sobre Suárez, quien aparentaba mayor edad de la que tenía. Las diferencias de contextura física entre ellos eran notables. Y en esa comparación, Carlos resultaba desfavorecido: él era bajo (tenía 1,62 de estatura) y delgado (pesaba 68 kilos). Su concubina en cambio estaba "bien nutrida", según se define en el expediente. "Ella dirigía las riendas y él era el sujeto pasivo de sus encantos y agresiones", dijo el juez de Sentencia José María Casas en su fallo.

Esta supremacía sobre Carlos, a quien todos en el barrio consideraban un hombre callado, reservado y respetuoso, llevó al juez a considerar poco probable que la chica lo acuchillara para defenderse de una agresión. Aunque no se sabe a ciencia cierta qué pasó esa noche dentro de la casa, se pudo reconstruir que Maribel lo apuñaló por la espalda alrededor de las 5 de la madrugada.

Se supone que él se encontraba en la cama, donde se descubrieron manchas de sangre, de pie en la vereda o montado en su bicicleta. Luego se marchó en bicicleta con el mango del cuchillo asomando por sobre la camisa. Probablemente se dirigía al Hospital Roque Sáenz Peña o a la comisaría 11ª. Pero a los 150 metros, en la cortada Buen Orden al 5800, perdió las fuerzas. Pidió ayuda a los vecinos y se recostó en la vereda, donde murió antes de que llegara la ambulancia. La cuchillada le había perforado el pulmón izquierdo y lo desangró.

El cuerpo del mecánico estuvo varios días sin ser identificado hasta que un familiar lo reconoció. La policía fue a interrogar a su pareja y la joven quedó presa en el acto. Su declaración no convenció a los jueces y quedó imputada de homicidio simple.Aunque el caso acaba de cerrar con la condena, que está firme, el juez Casas tiene la certeza de que ella no estaba sola esa noche. Otras personas que fueron vistas por un testigo: serían una hermana y una íntima amiga del barrio.

En la casa de esa amiga, una árbitro de básquet femenino, se alojaba Maribel luego de sus rupturas con Carlos. "¿Qué hacían estos personajes dando vueltas por el lugar a las 5 de la mañana?", se preguntó el juez. Para responder a esa pregunta, ordenó a un juez de Instrucción que investigue si estas personas tuvieron alguna participación en el homicidio o su encubrimiento.

enviar nota por e-mail

contacto
buscador

Ampliar FotoFotos
Ampliar Foto


  La Capital Copyright 2003 | Todos los derechos reservados