Año CXXXV
 Nº 49.379
Rosario,
domingo  03 de
febrero de 2002
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El foro de Porto Alegre se sacudió con un gran cacerolazo
En la plaza Argentina de la capital de Rio Grande do Sul se recreó el ya famoso modo de protesta

Porto Alegre. - Un gran cacerolazo multinacional signó ayer en Porto Alegre la concreta solidaridad de los delegados participantes en el II Foro Social Mundial (FSM) con Argentina, que desde hace semanas se debate en una crisis política, económica y social sin precedentes.
A las 17, en la plaza Argentina ubicada cerca del Mercado Central en esta ciudad, todas las delegaciones presentes en el foro comenzaron el tradicional concierto de cacerolas con un dejo de tristeza por un país que sufre crisis tan tremenda. Estaban, entre otros, delegados de Brasil, Italia, Francia, Uruguay y Paraguay, entre otros.
El diputado argentino del Frente para el Cambio (Frepaso) Eduardo Macaluse, comentó que tras el fenómeno de protestas, sobre todo de la clase media, "ya nada será como antes". En referencia a los sufrimientos que trajo la crisis, el parlamentario agregó que "en nuestro país están cayendo una a una las convenciones del pasado" ligadas "a la pretendida bondad del sistema neoliberal que transformó en la década del 90 a Argentina en el alumno predilecto del Fondo Monetario Internacional (FMI)".
Despiadado fue además del premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel para quien era evidente que "el camino fue continuamente regado con combustible y que al mínimo sobresalto explotó. Esta inestabilidad es el producto de las privatizaciones, de la insistencia en la paridad entre el dólar y el peso argentino y sobre el mecanismo de dependencia económica"..
Cuando Argentina se halló en dificultades y en el medio de la crisis "más de 26.000 millones de dólares salieron del país porque las grandes empresas retiraron sus capitales".
También participa del encuentro Hebe de Bonafini, la polémica titular de Madre de Plaza de Mayo (más precisamente, de una rama de esa organización, la más radicalizada), a quien se vio en una manifestación propalestina, enarbolando la bandera del pueblo de Arafat.
Está de más decir que las palabras cacerolazo y corralito son palabras comúnmente pronunciadas con acento francés, italiano o inglés por los participantes en las salas de la Pontificia Universidad Católica que hospeda al FSM.
Encontrar un "compañero" argentino no es nada difícil (no obstante las restricciones económicas) pues la delegación "blanco-celeste" es la tercera en magnitud luego de la brasileña y la italiana.
El "rey" de los desobedientes italianos, Luca Casarini, declaró poco antes de la manifestación en la plaza Argentina que "estamos estudiando la revuelta argentina para aplicar esta experiencia en una revuelta global".
El mismo Casarini se trasladará el próximo jueves a Buenos Aires para participar de una manifestación prevista en la Plaza de Mayo para el domingo 10. Para Pablo Almeyda, de 28 años y representante del Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST) argentinos, este es un momento muy importante para el pueblo argentino que a su juicio tiene confianza en cambiar las cosas: "cuando la sociedad está unida, cada cambio es posible".
En los diferentes seminarios del FSM, la cuestión argentina emerge con fuerza como lo fue en el Tribunal sobre Débito Exterior de los países del Tercer Mundo. Con sus 150.000 millones de dólares acumulados y la reciente suspensión de los pagos, Buenos Aires está considerada como un "leading case" de lo que podría suceder en muchos países del sur del mundo.
Al punto -subrayaron los varios componentes del Tribunal- que el FMI y el Tesoro de Estados Unidos estudian para las naciones pobres que caigan en default, un esquema similar a la protección ofrecida por el artículo 11 de la Constitución norteamericana para las empresas que se declaran en quiebra.
En otro orden, el lingüista estadounidense Noam Chomsky, junto con el ensayista de la misma nacionalidad James Petras, criticaron la campaña antiterrorista del gobierno de su país. Pero el 11 de septiembre no es un tema que haya figurado en modo destacado, al menos en estos dos primeros días del encuentro. (DPA y Ansa)



Hebe de Bonafini estuvo en una marcha propalestina.
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