Año CXXXV
 Nº 49307
Rosario,
miércoles  21 de
noviembre de 2001
Min 17º
Máx 28º
 
La Ciudad
La Región
Política
Economía
Opinión
El País
Sociedad
El Mundo
Policiales
Escenario
Ovación
Suplementos
Servicios
Archivo
La Empresa
Portada


Desarrollado por Soluciones Punto Com





Claudio Zampol falleció 30 horas después del demencial ataque
Murió el gerente de la Asociación Española baleado por un médico
El homicida tiene un antecedente: había sido sobreseído tras matar a un asaltante en enero de 1973

Sergio M. Naymark - María Laura Cicerchia

Claudio Zampol, gerente de la Asociación Española de Socorros Mutuos, murió ayer a la tarde como consecuencia de las irreversibles heridas que le provocó el balazo a quemarropa disparado por el médico Eduardo Fridman el mediodía del lunes, dentro de una oficina de la tradicional institución de Santa fe y Entre Ríos. Pocas horas antes de que el hombre diera su último suspiro, fuentes judiciales habían confirmado a La Capital que el agresor tiene en su haber un antecedente penal como consecuencia de un homicidio cometido en 1973, hecho por el cual un año más tarde fuera sobreseído. Además, los mismos voceros indicaron que Fridman era consciente de sus actos al momento de efectuar el mortal disparo y anoche, el juez que entiende en la causa cambió la carátula del hecho: ya no es más intento de homicidio sino simplemente homicidio.
Zampol, de 43 años y padre de dos hijos, falleció a las 18 de ayer en el Sanatorio de los Arroyos adonde había ingresado poco después del mediodía del lunes en estado de coma. La información la brindó el doctor Carlos Rondina, jefe de terapia intensiva de ese centro asistencial, poco después de notificar el trágico desenlace a los familiares del contador asesinado.
El episodio se desató poco después del mediodía del lunes en la Asociación Española donde Fridman trabajaba desde hace 30 años. El médico estuvo atendiendo su consultorio como lo hacía a diario hasta que fue convocado a la gerencia de la institución. Allí, Zampol le comunicó la aplicación de una sanción disciplinaria. Lo suspendían por 15 días a raíz de la denuncia que presentó una socia de la institución por malos tratos. Tras recibir la noticia, Fridman volvió a su consultorio, sacó un revólver calibre 38 de su maletín y retornó a la gerencia. Entonces le efectuó un disparo a Zampol. El proyectil ingresó por el globo ocular derecho, atravesó el cráneo y salió por el parietal izquierdo.
Mientras el gerente de la entidad era trasladado al Sanatorio de los Arroyos donde durante 30 horas peleó contra la muerte, Fridman fue apresado en un bar ubicado a sólo media cuadra del lugar donde se produjo el crimen. Se había sentado a tomar una gaseosa y esperar a la policía. En su poder todavía tenía el revólver con el que mató al gerente.
Sereno y acompañado de su abogada, Irene Fontanarrosa, Fridman llegó la mañana de ayer a los Tribunales locales para ser indagado por el juez de Instrucción número 9, Carlos Carbone. Sin embargo, el profesional se abstuvo de prestar declaración y volvió a su lugar de detención en la seccional 2ª de policía. Más allá de eso, al despacho del magistrado ya habían llegado los primeros informes de un médico policial y otro forense que indican que Fridman era consciente de sus actos al momento de efectuar el mortal disparo.
De acuerdo con esos informes Fridman no habría actuado en un rapto de locura, sino que "fue capaz de comprender la criminalidad de sus actos". Así lo establecieron el médico policial que revisó al acusado apenas fue detenido y el médico forense que lo examinó ayer en Tribunales. "Los informes acreditaron que Fridman estaba completamente lúcido, más allá de la exaltación del momento", reveló un vocero.

"En legítima defensa"
Los investigadores constataron además que el médico registraba un antecedente penal por un homicidio que cometió 28 años atrás. El 1º de enero de 1973, Fridman mató a un delincuente que había intentado asaltarlo cuando atendía un comercio de su propiedad. A raíz de ese hecho enfrentó una causa en el juzgado de Instrucción número 1 que fue caratulada como "lesiones mutuas", aunque un año después obtuvo el sobreseimiento por haber actuado en "legítima defensa".
Otro detalle que llamó la atención de los detectives gira en torno a la personalidad del médico. Mientras que la mayoría de sus pacientes lo describieron como un hombre "sensible y humanitario", otros allegados a Fridman describieron su personalidad como "agresiva, impertinente y alocada", según las fuentes.
El médico, además, solía realizar prácticas de tiro y tenía permiso de portación del revólver calibre 38 que guardaba en su portafolios y con el cual fue baleado Zampol. Mientras tanto, el juez Carbone espera el resultado de la pericia balística que ordenó a efectivos de la Unidad Regional II para determinar la forma, dirección y ángulo del disparo. La División Balística peritará además el arma homicida y la vaina servida hallada por la policía en el lugar del crimen.
Anoche Fridman permanecía detenido en la comisaría 2ª. Si bien podría ser beneficiado con la modalidad de detención domiciliaria que contempla la ley para las personas mayores de 70 años, este beneficio no había sido requerido hasta ayer por la defensa del médico.



El ataque contra Claudio Zampol causó conmoción.
Ampliar Foto
Diario La Capital todos los derechos reservados