| domingo, 20 de marzo de 2005 | El cazador oculto: "Sin coraje para patear el tablero" Ricardo Luque / Escenario Marcelo Tinelli lo hizo. Se levantó una mañana, se alisó la melena que le cae sobre los hombros y, después de rasurarse con esmero y apurar unos mates amargos junto a Paula en la cocina, se puso su mejor saco Etiqueta Negra y, empujado por el envión de las inmejorables mediciones de rating de "Los Roldán", salió a la calle dispuesto a matar o morir. O mejor, a patear el tablero. Y lo hizo. Se fue de Telefé dando un portazo y, sin que le temblara el pulso ni siquiera un poquito, firmó para Canal 9. La decisión explotó como una bomba atómica en las oficinas de los ejecutivos de los canales porteños donde aún hoy se sienten los temblores de la onda expansiva. Desde ese día nada fue igual en la televisión argentina. Las reglas del juego cambiaron de una vez y por un tiempo, porque es bien sabido que en la televisión, como en la vida, nada es para siempre. Y cómo será que los remezones de el tifón Tinelli llegaron hasta Rosario. ¿Cómo? Sí, hasta los almidonados gerentes de los canales rosarinos, acostumbrados a hacer la plancha mientras las cadenas nacionales hacen su trabajo, se sacudieron la modorra y salieron a dar pelea. Aunque usted no lo crea, la última semana fue un ir y venir de ejecutivos de un canal y del otro alrededor al proyecto de Ideas del Sur de bajar su programación en una señal de aire local. Hubo viajes a Buenos Aires, gestiones de buenos oficios y tentadoras ofertas en metálico. Una escaramuza de distracción que hubiera recibido elogios del mismísimo Napoleón Bonaparte. Pero fue una falsa alarma. Un callejón sin salida. Para que se entienda: en la televisión rosarina no va a pasar nada raro. Nada nuevo. Nada bueno. Y eso es así, simplemente, porque en sus filas no hay ningún Tinelli. Nadie con el coraje de patear el tablero. O lo que es lo mismo, de asumir los riesgos de cambiar. Aunque sea un poquito. No hay nada que hacerle, el que quiera ver "Los Roldán" se va a tener que colgar del cable. Y el que
quiera ver "La noche de los Magazine" va a tener que
mirar con lupa el control
remoto para no equivocarse.
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